Uno de cada 10 hondureños presenta inconsistencias en sus datos de identificación

En septiembre de 2020 estará casi concluido el proceso de emisión de la nueva tarjeta de identidad para los fines del proceso comicial de 2021.

Por lo menos esta meta es la que se han fijado los miembros de la comisión interventora del Registro Nacional de las Personas, quienes llevan a cabo una tarea de depuración de dicha dependencia.

Este trabajo comprende el saneamiento de las inconsistencias en los datos de identidad de los hondureños. Se estima que uno de cada 10 nacionales presentan problemas de diversa naturaleza en la consignación de sus nombres, apellidos y fechas.

Tales incongruencias son atribuidas a los registradores civiles, pero los casos de más fondo son los que tienen que ver con la operación de redes de intermediarios confabulados con los mismos empleados que se prestan para la falsificación de los documentos.

La planta del Registro Nacional de las Personas es de 1,600 servidores que ya contaban con una plaza permanente cuando la institución fue intervenida.

Al menos 350 empleados y funcionarios que se desempeñaban por contrato fueron separados de sus responsabilidades.