Una ciudad chilena queda sin agua por casi una semana por el derrame de más de 1.000 litros de petróleo

El corte por casi una semana del suministro de agua en Osorno, capital de la provincia de Los Lagos, en el sur de Chile, ha disparado las alarmas de distintos sectores que piden sanciones por negligencia a la compañía que se encarga de su distribución, y exigen el cese de la privatización del líquido en ese país suramericano.

El mensaje del 11 de julio en la cuenta de Twitter de la Empresa de Servicios Sanitarios de Los Lagos (Essal), responsable de la distribución de agua en Osorno, no arrojaba mayores detalles: “Ante una eventual presencia de combustible en los sistemas productivos de agua potable, nos hemos visto en la necesidad de interrumpir el servicio”.

Tras ese anuncio, no hubo mayor información por parte de la compañía, de capital francés, sobre el restablecimiento del suministro, por lo que las actividades laborales y estudiantiles fueron suspendidas.

A pesar de los esfuerzos por solventar la situación, tendrían que pasar seis días para que volviera a salir líquido por las tuberías. Sin embargo, este se hizo insuficiente por el exceso de demanda, alegó la empresa.

Los usuarios en las calles piden aplicar el restablecimiento del suministro, que aún está paralizado en 80 % de los hogares, a siete días del corte.

Llegada de Piñera

La llegada paulatina del agua coincidió con la visita a Osorno del presidente chileno, Sebastián Piñera, quien se trasladó al sitio y calificó la situación de “muy grave” e “inaceptable” por la “negligencia” de Essal, “que deberá asumir la responsabilidad de compensar a los afectados”.

En un tuit en el que avisaba que suspendería su viaje a EE.UU., el reclamo del mandatario chileno continuaba y responsabilizaba a la compañía de ofrecer información “confusa y contradictoria” que había afectado a las familias de la zona.

A su llegada se declaró la “emergencia sanitaria” para disponer de recursos extraordinarios, y se puso en marcha un plan de contingencia con 133 camiones aljibes y 229 estanques para surtir a los 200.000 habitantes de Osorno, publicó Biobiochile.

En la madrugada de su llegada visitó la planta donde ocurrió el derrame de combustible y aseguró que el agua ya estaba disponible para el consumo y que había sido “testeada una y mil veces”.

¿Qué pasó?

El pasado miércoles, el Ministerio Público chileno confirmó la apertura de una investigación a Essal por la presunta contaminación con petróleo del agua potable de Osorno. Si bien uno de sus trabajadores es señalado como el principal responsable, se hará una extensa pesquisa ante este hecho, que generó además impacto ambiental en las aguas del río Rahue, según Biobiochile.

La Superintendencia de Electricidad y Combustible en Los Lagos reveló que 1.100 litros de combustible para un generador se filtraron en el proceso de captación en Osorno.

La fiscal jefe de Osorno hizo un recorrido por los lugares de la corriente acuosa afectados, junto al personal de la Brigada Investigadora de Delitos Contra el Medio Ambiente y la Brigada de Investigación Criminal, y encontraron muestras de crudo en su lecho, por lo que hubo daños al ecosistema del lugar.

¿Se sancionará a Essal?

Según el superintendente de Servicios Sanitarios, Jorge Rivas, las multas a la empresa podrían alcanzar unos 900.000 dólares, más sanciones adicionales debido a que 40.000 hogares fueron afectados por la contingencia, recoge El Dínamo. Sin embargo, fue descartada la posibilidad de quitarle la concesión estatal por el servicio que presta.

Rivas recordó, en un información publicada en Publímetro, que desde 2014 han iniciado 85 medidas punitivas contra la empresa.

Por su parte, el gerente general de Essal, Gustavo Gómez, manifestó que propondrá no realizar cobro del servicio por dos meses a los afectados, lo que corresponde a casi tres millones de dólares. En su opinión, estarían sobrepasando la multa que les corresponde.

Para un grupo de afectados, reunidos en el Movimiento por la Recuperación del Agua, estas medidas no son suficientes y piden la caducación de la concesión a la empresa Essal y “la recuperación del dominio del agua para el Estado”, según comunicado publicado en Facebook. 

“Reconocemos el derecho al agua como indispensable para la vida; por tanto, es obligación del Estado asegurar su suministro y saneamiento saludable, limpio, accesible y asequible”, se recoge en el texto.

“No conocemos ningún país del mundo donde el servicio del agua esté en manos de privados”, expresan con relación a ese estatus que adquirió la prestación del servicio en el ‘Código de aguas’, vigente desde 1981.

RT