Traspiés en investigación: Apenas una persona detenida bajo acusación de participar en masacres

POR: J.R MASS

Las falencias en la capacidad de los cuerpos de investigación están reflejadas en el manejo de las más recientes masacres ejecutadas en el país.

Los mismos funcionarios de la cartera de Seguridad y de los organismos encargados de combatir la delincuencia y la criminalidad organizada, han reconocido la tardanza en el proceso de esclarecimiento de los asesinatos múltiples.

Ni siquiera han transcurrido los primeros 15 días de 2019, pero los eventos sangrientos de tal naturaleza ya suman seis y han dejado un saldo de 23 personas muertas.

Las escenas donde caen tres o más víctimas generan inquietud entre la población y crean una percepción de que son nulas todas las acciones que las instituciones del orden aseguran ejecutar, con el fin de reprimir las bandas.

La Secretaría de Seguridad ha informado que los trabajos tendientes a identificar a los hechores de masacres fueron intensificados y revelado que hay avances importantes.

Las fuentes oficiales hicieron trascender que en el suceso de Puerto Cortés está de por medio el narcomenudeo; el evento ocurrido en Yoro, está relacionado con el quehacer de una banda de impacto; el incidente registrado en Tela, Atlántida, fue una vendetta y el crimen de la colonia Villanueva de la capital está en plena indagación y recolección de pruebas esenciales.

En la misma fase se encuentra el asesinato de cuatro jóvenes que fueron encontrados asesinados y encostalados en El Carrizal, carretera al norte; lo mismo que la muerte de cuatro hombres en Olancho.

Estudiosos del fenómeno de la criminalidad concuerdan en que es preocupante la debilidad reflejada por las agencias de investigación para desentrañar los casos de muertes múltiples.

Criminólogos consultados por HRN, son del criterio que la violencia desatada es producto de la incursión de los jóvenes en menesteres como la distribución y comercialización de drogas, extorsión e integración en maras y pandillas.

Voceros de cuerpos oficiales han desvirtuado que la situación se haya salido de control, ya que -de acuerdo con su tesis- las masacres son planificadas y tienen su origen en pugna por territorios y vendettas, principalmente.

Los expertos también han cuestionado que en el país falta una política de combate a la inseguridad más incisiva que esté apoyada en una estrategia eficaz de investigación.

Informes del Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, indican que el 59 por ciento de los homicidios con varias víctimas se concentran en siete municipios del país.

Estos territorios son San Pedro Sula, Choloma y Puerto Cortés, en Cortés; el Distrito Central, Francisco Morazán; La Ceiba, Atlántida; Catacamas, Olacho; y El Progreso, Yoro.