Transparencia y rendición de cuentas sigue siendo punto flaco en gestión municipal

Mensualmente los municipios en su conjunto reciben 430 millones de lempiras, en promedio.

Las transferencias a las municipalidades ascienden a la fecha a 1,919 millones de lempiras.

De esta suma, alrededor de 681 millones son destinados al fortalecimiento de la batalla contra el dengue en aquellas comunidades que están bajo acecho de la epidemia.

El año pasado el traslado de recursos de la Administración Central a los gobiernos locales se cuantificó en 5,161 millones de lempiras, una media de 430 millones de lempiras al mes.

Sigue estando en punto de quiebre el objetivo de la descentralización y el desarrollo municipal. Los habitantes de los términos más postergados reclaman un enfoque ambicioso en los proyectos de educación, salud, trabajo productivo, generación de empleo, gestión ambiental y otros renglones que son vitales para la vida comunitaria.

¿Cómo se invierten los recursos desembolsados para las corporaciones municipales? Un principio básico es que los escasos fondos de que dispone el Estado sean bien utilizados.

Para ello, se ha puesto en curso un proceso dirigido a impulsar la transparencia, la rendición de cuentas y las buenas prácticas de gobierno local.

Son varios los aspectos flacos que tiene la gestión local, en general, lo cual requiere de un manejo claro de los presupuestos, la inversión efectiva de los fondos y el involucramiento de la misma población en la planificación de su progreso.