Serena, finalista

Serena Williams volvió a jugar al tenis después de ser madre en 2017 para seguir ganando torneos del ‘Grand Slam’. Esa es su única motivación, sobre todo porque quiere batir el récord de grandes que tiene Margaret Court con 24. La estadounidense cuenta con 23 y no levanta un trofeo de los considerados ‘majors’ desde hace dos temporadas en Australia.

Este jueves está más cerca como mínimo de empatar a la leyenda australiana. Derrotó a Barbora Strycova 6-1 y 6-2 para plantarse por undécima vez en su carrera en la final de Wimbledon. Es la más veterana en llegar tan lejos en los cuatro grandes escenarios con 37 años y 291 días, superando la longevidad de Navratilova, que tenía 37 años y 258 días.

A Serena no le ha ido en contra el haber aterrizado en las pistas del All Egland Club con apenas cinco torneos disputados por culpa de sus problemas en las rodillas. En la hierba, de momento, no ha recaído de esa lesión y ha pasado con suficiencia a sus seis primeras oponentes. Sólo cedió un set en la segunda ronda contra Kaja Juvan.

En la final jugará ante Simona Halep. En los 10 precedentes anteriores, la rumana pudo imponerse en una ocasión. Fue en en el Masters de Singapur, en 2014. “Me encanta jugar al tenis y mantenerme en forma. Creo que soy lo suficientemente buena para ganar. He visto a Halep y será un gran partido”, analizaba la yanqui.