¿Por qué el dengue se vuelve mortal?

La reducción de las plaquetas sería una de las principales causas por las que el dengue se vuelve mortal, ya que el cuerpo pierde la capacidad de retención de líquidos y de coagulación en los vasos sanguíneos.

Lo anterior lo reveló el doctor Marco Tulio Medina, investigador de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH).

“Cuando se contrae el dengue grave, las plaquetas se bajan porque ocurre lo que se denomina una activación plaquetaria. Al ocurrir una reducción de las plaquetas, la persona con dengue puede empezar a tener síntomas de sangrado. Le sangra la nariz, las encías y ese es un signo de dengue grave”, detalló Medina.

El médico indicó que la activación plaquetaria afecta directamente el endotelio, una estructura que existe alrededor de los vasos sanguíneos que se encarga que la sangre y los líquidos se mantengan en su cauce y no se salgan de los vasos.

Conforme con Medina, cuando el endotelio se ve dañado, se empiezan a perder los líquidos que transitan dentro de los vasos sanguíneos, por lo que se crean hemorragias, lo que conlleva a una deshidratación.

Cifras

En lo que va del año, las autoridades de la Secretaría de Salud han contabilizado al menos 83 personas que han perdido la vida a causa de esta peligrosa enfermedad, de las cuales, 62 eran menores de edad.

Según las cifras compartidas esta semana por las autoridades gubernamentales, siempre en lo que va del 2019, se registran más de 42 mil casos de dengue, de los cuales, al menos 9 mil se han detectado como dengue grave, la gran mayoría ligados al subtipo de dengue tipo 2.

Los más afectados

Hay un porcentaje significativo de la población, sobre todo niños que nunca habían tenido una infección por dengue tipo dos, pero sí por otro tipo de dengue, “entonces cuando se tiene una doble infección por diferentes tipos de dengue, puede tener el dengue grave”, indicó Medina.

Las personas que presentan más vulnerabilidad son los niños y menores de edad, las mujeres embarazadas, el adulto mayor, y todas esas personas que tengan una infección o un problema asociado, como diabetes, hipertensión, entre otros.