Policía vincula a plagiados en barra show con pandilla MS

Elsalvador.com Dos vigilantes del club nocturno Emporium, situado sobre la Alameda Manuel Enrique Araujo, en San Salvador, fueron detenidos la noche del sábado por la Policía, acusados de haber plagiado a tres clientes, de entre 20 y 23 años. Uno de los raptados apareció asesinado y los otros sobrevivieron al ataque, pero baleados y vapuleados.

“Se supone que la situación que se dio en ese lugar fue por rivalidades de pandillas… Ellos llegaron a un lugar, se supone de pandillas contrarias a los pandilleros que operan de ese modo al contratar vigilantes de esos lugares, que son lugares de pantalla para realizar ese tipo de delitos”, dijo el inspector de la Policía, Alexander Pacas.

Investigaciones preliminares indican que José Antonio Molina Alfaro, de 38 años, y Erick Vladimir Melara Quintanilla, de 28, encañonaron a las víctimas mientras estaban departiendo en el negocio y las obligaron a salir al estacionamiento.

Ahí se los entregaron a supuestos pandilleros de la 18 de la comunidad Las Palmas, quienes se los llevaron en un vehículo blanco, placas P820-683. Los vigilantes dijeron a la Policía que sacaron a los tres hombres porque habían llegado a extorsionar. La Policía vincula a Melara Quintanilla con la mara 18.

Los guardias serán acusados de privación de libertad y complicidad en el crimen de uno de raptados.

También fue detenida la encargada del negocio por encubrimiento, ya que no quiso proporcionar los vídeos vigilancia de la barra show.

Uno de los raptados, Carlos Ernesto Jiménez, fue hallado asesinado en la calle La Ronda, del cantón El Carmen, en la colonia Escalón. Estaba atado de pies y manos.

Mientras que policías encontraron con vida a los otros dos raptados, pero con lesiones de bala, atados y vapuleados.

Casi a la medianoche, el carro que fue utilizado para raptar a los clientes de la barra show fue localizado abandonado en la colonia Costa Rica, al sur de la capital. Testigos dijeron a la Policía que dos hombres llegaron a dejar el auto y dos motociclistas llegaron a traerlos.

Uno de los sobrevivientes responsabilizó al hijo del propietario como el que dio la orden para asesinarlos. “Vayan a matarlos a otro lado”, les habría dicho el encargado del negocio a los vigilantes, según informó a las autoridades.

El inspector Pacas dijo que la versión que dio el sobreviviente es parte de las investigaciones.