Partidos políticos y descontento popular

La indiferencia y falta de credibilidad de los ciudadanos frente a los partidos políticos crece, como una manifestación de descontento hacia los depositarios del poder popular.

El comportamiento frío que raya con una pérdida de identidad política de los hondureños, está plasmada en diversos estudios de opinión en los que se pone de relieve que un grupo mayor de nacionales ha decidido desmarcarse de las instituciones partidarias.

Estas encuestas señalan que el porcentaje de compatriotas que dicen no tener filiación política o no están identificados con tal o cual divisa, se ha ampliado en lugar de disminuir.

El conglomerado de hondureños que reprueban las actuaciones de los políticos es mucho mayor que aquéllos que activan y que se identifican como miembros de tal o cual divisa partidaria.

Sin cortapisas, manifiestan su inconformidad con la clase política, indistintamente si se encuentran en el poder o si ocupan los espacios de la oposición.

Existe un real descontento hacia los partidos políticos. Hace dos décadas el ocho de cada diez adultos eran nacionalistas o liberales, pero esta distribución se rompió.

La tendencia y la penetración la marcan ahora los indecisos y la gran franja de ciudadanos hondureños que aseguran estar al margen de la corriente de los partidos políticos.

¿Entienden este mensaje los políticos del oficialismo y de la oposición? Porque si no es así, entonces las instituciones partidarias están en una posición embarazosa que les obliga a reflexionar acerca de la relación entre el poder popular, la gobernabilidad, la ciudadanía y la democracia.