Panamá necesita su Salón de la Fama del deporte

El ex monarca del boxeo Roberto ‘Mano de Piedra’ Durán una vez más fue galardonado. Hace muy poco entró al Salón de la Fama de Atlantic City, uniéndose a los reconocimientos que le han hecho en Nueva York, Los Ángeles y Las Vegas.

Indudablemente que Durán es el más galardonado atleta panameño. No obstante, todos estos homenajes son en el exterior, porque en su terruño no hay un solo cubículo, cuarto o estancia, donde se le enaltezca.

Pero, ¿es el ‘cholo’ chorrillero, el único atleta istmeño con los galones y estrellas para que, emulando a los vikingos escandinavos, se le dediquen odas y poemas? Definitivamente que no.

Es por ello que desde hace muchísimo tiempo se habla de la necesidad de contar con un salón de la fama o un pabellón deportivo donde se dé a conocer la trayectoria de quienes con su ‘sangre, sudor y lágrimas’, escribieron memorables historias, la mayoría desconocidas por el común de los panameños.

No exagero si afirmo que para cada uno de los deportes que se practica en Panamá, incluyendo el hockey y el cricket , por ejemplo, hay por lo menos un deportista que merece estar en un lugar privilegiado en nuestra historia deportiva.

DEPORTES CON MUCHOS NOMBRES

Esta iniciativa debe partir de las organizaciones o de una fundación predeterminada para ello, porque el trabajo a realizarse es ‘arduo y tedioso’ ante la falta de suficiente bibliografía veraz, que sustente el accionar de atletas, oficiales y dirigentes.

Hay disciplinas que tal vez estén ‘anegadas’ en nombres, pero otras no, por lo que es imprescindible una labor escudriñadora en cada uno de ellos.

La realidad es que son contados los deportes en que los nombres de sus auténticos zapadores han sido reconocidos. Es más, podría afirmar que en los más populares ni siquiera son mencionados.

Dos ejemplos, como muestra. ¿Habrán escuchado alguna vez, los nombres del empresario capitalino David Cardoze y del dirigente colonense Félix Heráldez?

Cardoze fue el fundador del primer equipo de béisbol en Panamá en 1906 (Palais Royal), y su promotor en los primeros treinta años de la pasada centuria. En algunos medios se escribió alguna vez, que era muy dado a llevar implementos (bates y pelotas) a las escuelas, como fue el caso del Oratorio Festivo, institución fundada por los Hermanos Salesianos, ubicado en la avenida Ancón y calle 17.

Por esta y otras razones, por mucho tiempo se le conoció como el ‘padre del béisbol’, aunque hoy ni siquiera los dirigentes de esta actividad conozcan de ello.

En esa misma época surge la figura del ‘Diamante Negro’, Félix ‘Nene’ Heráldez, uno de los más fervientes promotores del béisbol, como pelotero, director y dirigente. Quizás, el primero en llevar a un equipo local al exterior.

Su nombre está vinculado a los equipos Apaches, Aurora y Caribes, todos de origen colonense, que fueron novenas insignias en los inicios de la pelota criolla.

Muchos años después surgen los personajes Darío Ruiz, Tommy Cupas, Manuel Roy, Arquímedes Fernández y Temístocles Díaz, organizadores del primer campeonato mayor, en ese momento llamado torneo ‘Nacional Menor’, en 1944. ¿Alguien se acuerda de alguno de ellos?

Si nos vamos al boxeo, ocurre algo similar. No podríamos llegar a un Eusebio Pedroza o Jaime Ríos, sin antes pasar por Alfonso Teófilo ‘Panamá Al’ Brown y otras figuras que, muchos años antes, le dieron relieve a lo que hoy es el boxeo istmeño.

O si hablamos de la trayectoria de José ‘Chato’ Lombardo, el primer campeón nacional que tuvo Panamá en el boxeo, en el año de 1922. ¿Recordamos algo de esto?

Y, si nos vamos al fútbol, destacar la figura del padre salesiano José de la Cruz Turcio, uno de los primeros en promoverlo en Panamá a mediados de los años 20, en el ya mencionado centro educativo Oratorio Festivo.

O conocer la trayectoria de Pedro Pablo ‘Empanada’ Arosemena, el primer futbolista istmeño que no solamente jugó en el exterior, sino que estuvo vinculado a la selección nacional cubana. ¿Se sabe algo al respecto?. La EstrellaPanamá