Maestros y médicos siguen en la lucha; los llaman a respetar derechos del pueblo

Las acciones de lucha de los maestros, en mancomunidad con los médicos y sectores conexos de la salud, prosigue este día a nivel nacional.

La plataforma armada para exigir al Gobierno la eliminación de todos los decretos de emergencia que, según el criterio de las dirigencias de tales gremios, son lesivos a su estabilidad socio-económica y los derechos del pueblo.

Los grupos en pugna se mantendrán en asambleas informativas y proyectan ejecutar movilizaciones mientras los decretos cuestionados no sean derogados.

Los líderes de los maestros han condenado que el Gobierno carece de voluntad para tomar decisiones tendientes a producir una verdadera transformación del sistema de enseñanza público.

Al mismo tiempo, los profesores ha reiterado que están anuentes a buscar las avenidas al diálogo, pero aclararon que no abandonarán las acciones de presión.

Todas las comisiones integradas y las mesas establecidas no han resuelto la problemática estructural ni de la enseñanza-aprendizaje, ni del aparato asistencial del Estado.

Los médicos y otros grupos de la salud han amenazado con intensificar sus acciones de presión. Su dirigencia ha dicho que están dispuestos a paralizar las atenciones en las áreas críticas si el Gobierno Central no atiende sus reclamos.

En la jornada de ayer, las atenciones fueron suspendidas en el Hospital Mario Mendoza de la capital e irregulares los servicios prestados en los dos principales hospitales del país: El Escuela y el Mario Catarino Rivas de San Pedro Sula.

Tanto los líderes de los maestros, como la dirigencia de los sectores de la salud han recalcado su discurso de defensa del derecho del pueblo a la educación y a la asistencia.

En esta plataforma, los profesores y los facultativos han reiterado dos mensajes. El primero reza: “La salud y la educación deben ser públicas” y el segundo dice: “En defensa de una niñez sana y bien educada”.

El Comisionado de los Derechos Humanos ha llamado a las agrupaciones de maestros, médicos, enfermeras y técnicos en salud, a no seguir violentando la condición de dignidad de los hondureños que claman por servicios de enseñanza y de asistencia oportunos, equitativos y de calidad.