Los curiosos peces encontrados en playas rocosas de El Salvador

El Moro, el pez rayado con blanco, amarillo y negro que muchos niños conocieron en la película Buscando a Nemo, es una de las especies que especialistas han hallado durante los últimos dos años en las zonas rocosas de la franja costera, los cuales están documentados en el libro “Peces de la costa rocosa de El Salvador”, que el biólogo marino Enrique Barraza lanzará en febrero.

Este ejemplar, cuyo nombre científico es Zanclus cornutus, fue observado en el Área Natural Protegida Complejo Los Cóbanos. Barraza, también investigador asociado al Instituto Ciencia Tecnología e Innovación (ICTI), de la Universidad Francisco Gavidia, manifestó que esta especie suele alcanzar los 30 centímetros de largo, se alimenta de invertebrados y es natural de las aguas del Golfo de California, áreas marino rocosas del pacífico norte de México y la franja marina entre Costa Rica y Perú, incluyendo las Islas Galápagos.

“Se suponía que existía en el país, pero nadie lo había registrado”, comentó sobre lo que para los ictiólogos o especialistas en peces resulta un hallazgo importante.

El libro trae imágenes e información de otras especies como el pez Cirujano negro (Acantharus nigricans) y el Cofre azul (Ostracion meleagris), captados también recientemente en las zonas rocosas de Los Cóbanos.

El Cirujano negro come algas, invertebrados pequeños e incluso peces; puede superar los 20 centímetros de longitud y suele habitar en las mismas zonas que el Moro.

Mientras, el Cofre azul, que crece hasta 25 centímetros y tiene un cuerpo grueso, oblongo (más largo que ancho) y acerado, consume crustáceos, microalgas y esponjas. Se suele encontrar desde el este de África hasta América, así como la Punta baja y el sureste del Golfo de California hasta Ecuador.

Otros peces recién encontrados son el Mero rayado (Dermatolepis dermatolepis); la Secretaria (Corvula macrops); Vieja (Polylepion cruentum; Trambollito (Labrisomus xanti) y el Cirujano convicto (Acanthurus triostegus). Este último se alimenta de algas.

De igual forma se halló un pez que en California (Estados Unidos) le denominan Roca (Sebastes constellatus) y alcanza los 34 centímetros de longitud. Se considera que su presencia en la costa salvadoreña es eventual, posiblemente porque alguna corriente arrastró la larva. El ejemplar era juvenil y se registró en la playa Maculís, La Unión.

En el libro también se encontrará al pez Escorpión (Scorpaena mystes), característico de las aguas frías de California y que está perfilado como venenoso. Si bien el Escorpión no está dentro de los hallazgos recientes llama la atención porque adquiere características físicas del lugar donde habita, como camuflaje. Las espinas tienen el veneno.


Barraza, quien en forma previa publicó tres libros: uno de peces, otro de invertebrados marinos y otro sobre flora y fauna del Golfo de Fonseca, detalló que el nuevo libro reúne alrededor de 109 especies de peces de mar, entre ellos de antiguo y de nuevo registro, como los antes mencionados, así como algunas especies de agua dulce que ya habían sido reportadas.

Para elaborar este documento el investigador se auxilió de literatura variada e hizo consultas con expertos del Instituto Smithsonian de Panamá, de la Universidad de San Nicolás de Hidalgo de Michoacán, en México, además de su registro fotográfico de diez años y el de amigos buzos. “Este libro presenta actualizaciones de los nombres científicos”, explicó. Para el experto, es el primer documento de este tipo que se presenta en el país.

Tomado El Salvador. Com