Honduras fuerza por un trato diferenciado para emigrantes en territorio mexicano

Quinientos emigrantes hondureños son devueltos cada día desde tierras aztecas por su condición de indocumentados.          

Unas 15,000 deportaciones por mes realiza México, lo que da una relación de 500 emigrantes hondureños devueltos cada día desde tierras aztecas por su condición de indocumentados.

Está desbordada la capacidad de aquel país de América del Norte para albergar a más emigrantes. De hecho, se ha duplicado el flujo de hombres, mujeres y niños que son expulsados cada 24 horas por las vías terrestre y aérea.

La situación se mantendrá estable si se fortalecen los acuerdos alcanzados previamente con el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador sobre la atención al fenómeno migratorio.

La problemática se ha agudizado, porque el territorio azteca es utilizado no sólo por los “caminantes” de América Central y El Caribe, sino por indocumentados de otros continentes que buscan llegar a la Unión Americana.

La cantidad de emigrantes en la frontera con México se incrementa en un diez por ciento. Se estima que actualmente 120,000 personas están en tierras limítrofes y, al final de este año, ese número se elevaría a 240,000.

México y el Triángulo Norte de Centroamérica, formado por Honduras, Guatemala y El Salvador, enfrentan presiones del gobierno de Estados Unidos para frenar el flujo migratorio. Las autoridades aztecas destacan como vía de alivio una mayor inversión para que la gente no se vea obligada a emigrar.

Precisamente para tratar el tema de la emigración irregular y discutir sobre la consolidación del programa de inversiones en Centroamérica, el mandatario Juan Orlando Hernández, se reunirá el sábado en Veracruz, México, con el presidente de aquel país, Andrés Manuel López Obrador.

Y es Estados Unidos anunció el endurecimiento de la política de las deportaciones rápidas, mediante la reducción de casos que requieran ser ventilados en los tribunales.

Con las nuevas normas, cualquier emigrante indocumentado que no demuestre que lleva en el país dos años ininterrumpidos, puede ser expulsado inmediatamente.

Desde la oposición han criticado el recrudecimiento de la política migratoria del gobierno Trump, en particular las condiciones en los centros de detención en la frontera con México.

Hasta ahora, sólo quien es detenido a no más de 160 kilómetros de la frontera y lleva en el país menos de dos semanas podía ser deportado de manera expedita. 

Los inmigrantes en el resto del país o que demostraran que tenían más de dos semanas, eran enviados a los tribunales para tramitar su deportación con derecho a un abogado.