Honduras destina 42 centavos por cada persona en salud y 1,000 lempiras por estudiante

Pese a que son dos materias sensibles, la salud y la educación no han sido atendidas esencialmente en su problemática.

Las cifras retratan que las calamidades son muchas en los mencionados sectores, cuyos dirigentes y bases se encuentran en asambleas informativas y en manifestaciones callejeras en espera de torcer el brazo del Gobierno para satisfacer su demanda de cancelación de varios decretos ejecutivos de emergencia.

Los estudios especializados muestran que Honduras destina apenas 42 centavos para cada ciudadano en concepto de compra de medicamentos e insumos médicos.

Otro dato que refleja el estado de coma del sistema asistencial público concluye que un pírrico 8.5 por ciento del total del presupuesto de la Secretaría de Salud y del Hospital Escuela es utilizado para la adquisición de medicinas.

El nivel de abastecimiento de fármacos en los centros de salud y en la red hospitalaria no es el adecuado. En algunas ocasiones llega a rondar el 80 por ciento, según un documento elaborado por el Consejo Nacional Anticorrupción.

Las valoraciones para el sector educativo también son insatisfactorias. Una mirada cercana a la distribución de los recursos para el área de la enseñanza-aprendizaje lleva a deducir que hay muchos agujeros.

El 90 por ciento de los fondos dirigidos al aparato educativo van para el pago de sueldos y salarios que es equivalente al sostenimiento de la burocracia.

Únicamente el 20 por ciento es empleado para los fines esencialmente académicos, resaltan los informes de las instituciones que se ocupan de ubicar la problemática de la educación hondureña en cifras.

Se obtiene de estos datos que el Estado invierte en cada estudiante alrededor de 1,300 lempiras, una cantidad mínima e insuficiente que deja al desnudo el enorme desbalance que existe entre los gastos y el uso racional de los recursos previstos para los objetivos de enseñanza-aprendizaje.

Honduras es uno de los países que menos recursos dirige para los asuntos educativos primarios y el que obtiene los resultados más pobres, en comparación con otros países.

También es el país que presenta mayores dificultades en su sistema de salud, en perjuicio de la población golpeada por la pobreza y las enfermedades.