Habitante de San Pedro Sula incrementan demanda de agua, pero caudal de cuencas disminuye

Los problemas que enfrentan los habitantes de la capital por la escasez de agua son hondos y las respuestas a los mismos son limitadamente viables.   

Quizás el fenómeno es menos acentuado en San Pedro Sula, pero los pobladores de la ciudad industrial tienen dos grandes retos: La demanda del vital líquido se ha triplicado y el caudal de las cuencas ha disminuido peligrosamente.

Sumado a estos dos factores, el cambio climático y la inconsciencia de la población sobre el uso racional del agua, hacen mella en las perspectivas de abastecimiento en la zona norte en general, y en la cabecera departamental de Cortés, en particular.

La Organización Mundial de la Salud ha determinado que el consumo mínimo de agua por cada habitante es de 100 litros al día; sin embargo, los sampedranos consumen entre 300 y 400 litros; esto es, tres o cuatro veces más de lo indicado y razonable.

Un estudio realizado por expertos ligados con la academia, revela que la tendencia en la demanda de agua mostrada por los habitantes de la ciudad industrial es un indicativo de que dicho término territorial se acerca a una crisis semejante a la del Distrito Central.

Las tres cuencas que sirven para satisfacer la demanda de los pobladores de la región norte han debilitado su potencial o se encuentran en proceso de contaminación o agotamiento.

La reserva de El Merendón hace mucho tiempo entró en un estado de descombro, y las cuencas de Manchaguala y del Río de Piedras están en deterioro.

Se sabe que San Pedro Sula se abastece de aguas superficiales en un 40 por ciento y de fuentes subterráneas o de pozos en un 60 por ciento, pero en la época más intensa de verano como la presente, el caudal cae en un 30 por ciento.

En la zona norte, las fuentes de agua se han debilitado notablemente y las necesidades suben de manera desordenada. En el caso particular de San Pedro Sula, la empresa responsable del abastecimiento de agua ha tenido que ampliar el uso de pozos adicionales en el reciente pasado.

El consumo de agua en la cabecera departamental de Cortés se ha incrementado en un 15 por ciento en el actual período caracterizado por temperaturas muy altas.