En últimos cinco años: Ocho peligrosas bandas criminales han sido desarticuladas cada mes

Un dato relevante en la lucha contra la criminalidad lo constituye la desarticulación de 473 bandas delictivas con un extenso radio de acción en el territorio nacional, en los últimos cinco años.

Esto significa que 95 grupos con alto perfil delictivo han sido desintegrados cada año, ocho cada mes, pone de relieve un informe de la Fuerza de Seguridad Interinstitucional (FUSINA).

Uno de los golpes más fuertes propinados este año lo recibió la Banda de Mito Padilla, cuyo líder Pedro Ocampo Padilla, fue ultimado en un enfrentamiento en Guayape, Olancho, en el que también perecieron dos efectivos de la unidad élite Tigres.

El grupo sembraba el terror en el vasto departamento, de manera que su desmembramiento supone la recuperación del territorio donde dicha célula tenía su centro de operaciones.

Pero la lista de las agrupaciones que han generado terror, porque han mantenido el control sobre actividades de sicariato, extorsión, trasiego de armas y narcotráfico en varios departamentos del país, no termina con “Mito Padilla”.

Hace cinco años, las entidades de represión del crimen lograron reducir y desaparecer a Los Espinoza, quienes tenían bajo su dominio a los habitantes de San Luis, Santa Bárbara. Su origen se remontó a 2010 como parte de una guerra sin cuartel con una familia rival del sector.

Igualmente son parte de la historia de inseguridad en Honduras “Los Olanchanos”, una banda dedicada la ejecución de secuestros, la concreción de asesinatos y al cobro del impuesto de guerra en la zona norte.

Una participación protagónica tuvieron, igualmente, los integrantes de la agrupación criminal “Los Grillos”, cuya génesis está ligada con el traslado de droga para Los Cachiros.

Este conjunto delictivo de alto impacto cobró notoriedad por la ejecución de asesinatos y masacres en San Pedro Sula, Cortés; La Ceiba, Atlántida, y otros sectores del país.

La Banda de Los López, tuvo -asimismo- su incidencia en el desarrollo y penetración de la criminalidad en la región oriental. Sus actores mantuvieron presencia y lograron tener secuestrada a la población de Esquipulas del Norte, Olancho.

No hay que excluir del “libro negro” a la Banda Los Cálix, que -de la misma manera- tuvo una participación directa en la generación de violencia criminal en el reciente pasado.

Hace dos semanas, se informó que la Fiscalía de Delitos contra la Vida logró una sentencia condenatoria para los sujetos Kevin Cálix y José Acosta Sauceda, quienes fueron hallados culpables de un rosario de imputaciones. La audiencia de individualización de pena fue programada para la última semana de abril.

Entre 2014 y lo que va de 2019, casi un centenar de bandas criminales han sido desintegradas anualmente y, con ello, disgregado su radio de acción, principalmente en los términos de Francisco Morazán, Cortés, Olancho, Comayagua, Yoro, Gracias a Dios, Ocotepeque, Lempira, Colón, Atlántida, Copán, Santa Bárbara, El Paraíso, Valle y Choluteca.