En 67% se incrementó deserción escolar en los últimos tres años

La deserción escolar sigue siendo uno de los problemas que no ha sido posible revertir en materia educativa.

Este fenómeno es más acentuado en los departamentos de Cortés, Francisco Morazán, Yoro, Atlántida, Olancho y Comayagua, de acuerdo con los reportes de la Secretaría de Educación.

En Cortés, la cifra de desertores rozó en 2018 los 17,000 alumnos; en Yoro, sobrepasó los 9,500 niños y adolescentes y en Atlántida, los centros reportaron la ausencia de más de 6,000 educandos.

En el vasto departamento de Olancho, 5,884 estudiantes decidieron retirarse del proceso de enseñanza-aprendizaje en 2018 y en Comayagua, entraron en esta falta un poco más de 5,000 menores que se habían matriculado en el sistema estatal.

En 2018, alrededor de 81,800 estudiantes abandonaron las aulas de clase a nivel nacional, lo que representó una tasa del cuatro por ciento; y en 2017, 69,000 alumnos interrumpieron su formación por su propia voluntad, un equivalente a 3.4 por ciento.

Un año antes, en 2016, 59,000 educandos, correspondientes con 2.9 por ciento, desertaron de sus centros de enseñanza. En 2015, la cifra había sido de 48,000 alumnos y una tasa de 2.4 por ciento.

A partir de estos datos procesados por la cartera ministerial de Educación y por el Instituto Nacional de Estadísticas, se obtiene que la deserción escolar creció en 67 por ciento en el período entre 2015 y 2018.

Gracias a Dios, Islas de la Bahía y Valle, son los términos que muestran los índices más bajos de deserción escolar y en el nivel intermedio se ubican Ocotepeque, La Paz e Intibucá.

Hasta el año en curso, la matrícula escolar es de un millón 900,000. La mayor parte de esta población corresponde al sexo femenino. Alrededor de 970,000 estudiantes son niñas y aproximadamente 968,000 son varones.