El Salvador: En riesgo pacientes del hospital público en San Miguel

El invierno está dejando al descubierto las debilidades de la infraestructura hospitalaria pública del país y ha puesto a prueba los protocolos de emergencia y la capacidad de reacción de los médicos y enfermeras.

En el hospital público de San Miguel, San Juan de Dios, está inhabilitado temporalmente el servicio de Cuidados Intensivos (UCI) debido a que la lluvia inundó ese servicio y lo contaminó, el sábado por la noche.

Los seis pacientes ingresados en UCI fueron trasladados a la sala contigua, que es de Recuperación, las cual estaba vacía, pues su función es para recibir a pacientes después de cirugía y mantenerlos ahí por algunas horas hasta trasladarlos a un servicio.

Ayer los pacientes de la UCI estaban hacinados en el área de Recuperación, pues el equipo médico al que están conectados ocupaba gran parte del espacio.

La oficina de la encargada del departamento de Ginecología y Obstetricia, también, quedó inhabilitada, a causa los daños que dejó el agua. Cerca está la sala donde las pacientes dan a luz.

El personal de turno del hospital público enfrentó una

emergencia que duró cinco horas y cuyos estragos continuaban ayer. La cantidad de agua que se filtró por los techos anegó el segundo nivel de edificio hospitalario, que es de cinco pisos.

El agua cayó como cascada por las lámparas, el cielo falso y se acumuló en el auditorium, convirtiéndolo en una piscina, donde el mobiliario flotó. El auditorium está en el primer nivel.

Aunque el personal agarró cuanta escoba encontró en el sanatorio, su esmero fue insuficiente ante toda el agua que ingresó.

El personal de Protección Civil, encabezado por el alcalde Miguel Pereira, llegó al sanatorio, para tratar de ayudar al preocupado personal.

“Nos informaron los de Mantenimiento del hospital que se debió a una saturación de hojas y suciedad en los canales.
Eso hizo que brotara el agua por todo el cielo falso e inundó el área de Cuidado Intensivos, puso en riesgo la vida de muchas personas”, dijo el alcalde, quien proyectaba que en dos horas terminarían las labores, sin embargo continuaron ayer.

Desde el sábado, después de la lluvia y hasta ayer, el personal usando una bomba achicadora y recipientes de plástico trataba de sacar el agua del auditorium.

El domingo se sumó a la tarea de limpieza un grupo de reos de la Fase de Confianza.

La directora del hospital, Juana de Canales, explicó, en conferencia de prensa el domingo por la mañana, que las fuertes lluvias les tomaron por sorpresa y colapsó el sistema de canaletas, lo que provocó la filtración del agua en la sala de espera, el comedor, las entradas principales, pasillos, el auditorium y Cuidados Intensivos.

Protección Civil emitió el sábado por la tarde una alerta Amarilla para 40 municipios, debido al pronóstico de lluvias moderadas y fuertes, así como el riesgo de deslizamiento que tienen; entre ellos está el municipio de San Miguel.

La directora del hospital culpó al mal hábito de los usuarios del sanatorio de tirar basura desde los niveles superiores del edifico, los cuales se acumulan en las canaletas y techos; sin embargo añadió que anteriormente ellos ya habían limpiado esos lugares.

El presidente del Colegio Médico, Milton Brizuela, tiene otra lectura de lo ocurrido en el hospital migueleño. “Estamos vulnerables en toda la infraestructura hospitalaria en el país. En situaciones como la lluvia lo único que hace es evidenciar lo que ya sabemos. No se han hecho las inversiones para resolver esos problemas de la infraestructura. Es evidente que las autoridades no tienen control de nada y eso es lo que nos heredan”, dijo Brizuela.

La directora Canales explicó que activaron los protocolos de emergencia para atender a los pacientes. “Tenemos definidos los protocolos de desinfección de las áreas quirúrgicas y de Cuidados Intensivos. Vamos aprovechar la oportunidad que no tenemos ningún paciente para hacer la desinfección más exhaustiva”, dijo la directora.

Pero Brizuela es más crítico de la situación y advierte el riesgo al que estuvo expuesto el personal y los pacientes. “Las filtraciones de agua en lugares donde hay equipo que está conectado a la electricidad es un riesgo tanto para el personal como para los pacientes, puede haber un cortocircuito, desencadenar un incendio o algún tipo de explosión. Es evidente que aumenta el riesgo laboral en los trabajadores de salud y en los pacientes, quienes ya están complicados por su enfermedad”, declaró.

El jefe del Departamento de Cirugía, Miguel Fuentes, comentó que nunca habían tenido una emergencia de tal magnitud. “No tuvimos ninguna complicación de los pacientes, todo se manejó con la atención adecuada. Estaban a cargo unas diez personas para hacer el traslado”, agregó Fuentes.

Pero Brizuela resaltó el riesgo que corrieron los pacientes por el súbito traslado. “El hecho de trasladar personas que están en unidades de Cuidados Intensivos y ponerlos a que su respiración ya no sea a través de un aparato que está programado para que le dé el suficiente oxígeno, al hacerlo manualmente, eso pone en riesgo la vida de las personas.

Van a tener más riesgo de tener secuelas. Es evidente que ha existido un gran riesgo y una gran negligencia”, opinó.

Este no es el único hospital en donde el personal ha tenido que enfrentar inundaciones. Con las primeras lluvias de este año, los hospitales Médico Quirúrgico y Amatepec, del Seguro Social, se han anegado. Las situaciones han quedado en evidencia tras publicación de los hechos en redes sociales por parte del personal y usuarios.

Brizuela opinó que la infraestructura hospitalaria es “desastrosa”.

“Es un desastre porque no se han hecho las inversiones en donde se deberían de hacer. Ha privado probablemente el interés personal, o de negocio, porque no sabemos porqué han decidido contratar empresas para hacer reparaciones que no han resuelto los problemas, o contratar compras de equipos que no han desempeñado su función, que rápidamente se han dañado”, dijo.

El presidente del Colegio Médico criticó la situación en la que están los sanatorios.

“Supuestamente el actual gobierno dicen ellos que han invertido cientos de millones de dólares en la infraestructura y lo que vemos, con lo que sucede es completamente diferente. Ustedes lo han evidenciado: hospitales que tienen ascensores que no sirven, los trabajadores de la salud tienen que chinearlos y llevarlos junto con su familia para poder trasladar pacientes que no se pueden movilizar caminando, equipos que no existen o que no funcionan adecuadamente. Eso es lo que tenemos el día a día en la red hospitalaria del país”, dijo Brizuela. El Salvador.com