El invento que quiere que aprender un idioma sea cosa del pasado

Crean un  interesante invento llamado Travis Touch puede resultar útil como intérprete, aunque tiene margen de mejora.

Se trata de un traductor digital que permite, en cuestión de segundos, traducir conversaciones cortas a otro idioma. 

No lo hace en tiempo real dado que necesita de un tiempo de procesamiento de las palabras recogidas, aunque la empresa ya trabaja en un modo «conversación».

El sistema va mejorando poco a poco gracias a algoritmos de Inteligencia Artificial, pero en ocasiones, muchas de hecho, le falta darle un cierto contexto.

La traducción se realiza muchas veces de manera simultánea, es decir, palabra por palabra, sin dotarle el necesario contexto gramatical para una mayor comprensión.

El dispositivo es compatible con más de 100 idiomas.

También con otros acentos culturales como el inglés británico, el que se habla en Australia o, por supuesto, en Estados Unidos.

El dispositivo es pequeño y minimalista, con lo que se puede transportar fácilmente en un bolsillo hasta que se necesita. Es, en definitiva, compacto, manejable y muy ligero.

Tiene unos 110 milímetros de altura, 60 mm de ancho y 16 mm de grosor. Desde una pequeña pantalla táctil de 2,4 pulgadas (240 x 240 píxeles), los usuarios pueden ver en tiempo real una subtitulación del idioma que se quiere traducir, permitiendo, así, seguir sin interrupciones lo que se suele comunicar por ejemplo en una presentación.