El fundador del Telegram explica por qué WhatsApp nunca será seguro

El fundador y director del servicio de mensajería Telegram, Pável Dúrov, ha escrito una columna crítica sobre los problemas de seguridad en WhatsApp tras conocerse la noticia sobre una vulnerabilidad en ese popular servicio. 

En el texto, titulado “Por qué WhatsApp nunca será seguro”, Dúrov plantea que la noticia no le sorprendió y recordó que el año pasado la aplicación ya había revelado un problema similar. “Cada vez que WhatsApp tiene que corregir una vulnerabilidad crítica en su aplicación, en su lugar aparece una nueva”, sostuvo, agregando que “todos sus problemas de seguridad funcionan como puertas traseras“.

Dúrov estima que WhatsApp y su empresa matriz, Facebook, “probablemente necesitaron implementar puertas traseras a través de procesos secretos, por una orden del FBI“.

El cifrado, una “estrategia de mercadeo”

Asimismo, Dúrov recordó que hace unos años WhatsApp transfería mensajes como texto simple sin encriptación. “Es una locura. No solo gobiernos o ‘hackers’, sino también los proveedores de servicios móviles y los administradores de wifi tuvieron acceso a toda la correspondencia de WhatsApp”, aseguró.

El sistema de cifrado solo era una estrategia de marketing porque “WhatsApp no les dijo a sus usuarios que al hacer copias de respaldo los mensajes ya no están protegidos por el cifrado de extremo a extremo” y que incluso los que prefirieron no hacer copias de respaldo de sus conversaciones pueden ser rastreado por medio de trucos” opinó Dúrov.

WhatsApp no fue seguro “ni un solo día”

“WhatsApp tiene un historial claro: desde cero encriptación en la etapa inicial, hasta una sucesión de problemas de seguridad, adecuados para propósitos de vigilancia”, sostuvo el empresario, agregando que “no hubo un solo día en el viaje de 10 años de WhatsApp en que el servicio haya sido seguro”.

Aunque Dúrov reconoció que las autoridades justifican la instalación de puertas traseras con la lucha antiterrorista, señaló que “el problema es que estas puertas traseras también pueden ser utilizadas por criminales y gobiernos autoritarios”.

“No es de extrañar que a los dictadores al parecer les guste WhatsApp. La falta de seguridad les permite espiar a su gente, por lo que WhatsApp sigue estando disponible libremente en lugares como Rusia o Irán, donde las autoridades prohíben Telegram”, sostuvo.

El acceso a Telegram desde territorio ruso fue bloqueado el pasado mes de abril por decisión de un tribunal, hasta que la compañía proporcione las claves para descifrar los contenidos de sus chats a lo que la administración de la compania se ha negado.RT