Declaran culpable a los Co-autores del asesinato del Fiscal de Oro

El Tribunal de Sentencia Nacional, por unanimidad de votos declaró culpable a Luis Alejandro Castro y Wilmer Samuel Álvarez  como Co-autores  del delito de Asesinato en perjuicio del Fiscal de Oro, Orlan Chávez.

El Fiscal Orlan Chávez, un baluarte para el MP y el país en el combate a la narcoactividad, se desempeñó como Jefe de la Unidad Contra Lavado de Activos de la Fiscalía Especial Contra el Crimen Organizado (FESCCO).

Este emblemático caso incluye al Comisario de Policía, Mario Guillermo Mejía Vargas (47), considerado autor intelectual del vil asesinato y a quien también se le giró orden de captura, por lo que tendrá que responder ante la justicia hondureña una vez que culmine su proceso y condena por narcotráfico en Estados Unidos.

Durante el juicio oral y público, Fiscales de la FEDCV evacuaron pruebas testificales, documentales, evidenciales y periciales técnico-científicas, que en total sumaron 37, entre los que destacan dictamen médico legal, dictamen comparativo de balística, análisis de video forense y pericia de análisis de vinculación de dispositivos telefónicos, entre otros.
Dichas pruebas presentadas por el Ministerio Público aportaron elementos contundentes que demuestran la culpabilidad de los imputados, en relación a antes, durante y después de los hechos.

El crimen ocurrió el 18 de abril de 2013, a eso de las 8:15 de la noche, cuando el funcionario regresaba de impartir cátedra en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) a bordo de un vehículo Mazda BT-50, cuando fue interceptado por dos sujetos a 60 metros del puente “Juan Ramón Molina”, quienes sin mediar palabra abrieron fuego en contra de su humanidad.

En declaraciones a “La Voz de Honduras” la viuda del Fiscal de Oro, expuso que ha quedado pobre y en la calle, debido a que el abogado, Tulio David Barahona Fuentes, la sacó de la Declaración de Heredera.

Las acciones por orden de doña Vilma Morales “Ella no sabía lo que él aria, me prestó el dinero para declararme como heredera en ese momento, y luego el abogado me demandó  y le dieron lugar a una demanda por el orden de un millón de lempiras”.

Indicó que no se siente satisfecha de con la resolución, y cuestiono:  ¿Dónde están los autores  intelectuales?, ¿qué va a pasar con nuestras vidas?.

Exteriorizó que se siente desprotegida, porque después de morir su esposo, que era el sustento de su hogar, y de sus hijos, su familia se quedó en la calle.