Curaren un pueblo lleno de leyendas

Curaren es uno de los pueblos  más antiguos de Honduras, ubicado al sur del departamento de Francisco Morazán; con una población dedicada a la agricultura, este pintoresco municipio cuenta con una leyenda que quizás pacas personas conozcan.

Se dice que el templo católico de esta región fue construido por el diablo; esto se dio mediante un pacto entre el alcalde y el demonio, debido a que las máximas autoridades ya no soportaban  las quejas de la población de no tener un lugar donde adorar a Dios.

La mítica iglesia Católica de Curaren

El trato que hicieron los mandatarios con el “Rey de las Tinieblas” es que le entregarían todos los niños  del pueblo que estaban sin bautizar, el diablo se comprometió a entregar la iglesia ya construida y repellada por dentro y por fuera antes de que el gallo cantara.

Para iniciar la construcción el edil ordeno que todas las personas abandonaran el lugar para que estas no se enteraran del pacto. Antes de anochecer empezaron los trabajos.

Las autoridades veían con asombro como rodaban de los cerros enormes piedras  que eran llevadas por muchos obreros que iban y venían provocando ruidos infernales.

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El diablo por su lado supervisaba los trabajos contando los minutos y para ganar tiempo ordeno se pusieran piedras más grandes en las ultimas andanadas.

Las autoridades municipales temblaban del miedo pensando en la terrible decisión que habían tomado, por su parte el diablo se sentía feliz y seguro de ganar la apuesta.

Cuando más contento se encontraba el maligno, cerca del sitio se escucho un fuerte “quiquiriquí” que significa “Cristo nació”.

Pero nadie se dio cuenta que en el momento que se hizo el trato una anciana lo escuchó y decidió quedarse en el pueblo para esconder bajo un cajón a un gallo con el motivo de salvar a las autoridades y a los niños sin bautizar.

Al perder la apuesta el diablo lanzó una patada a una de las paredes de la iglesia, provocando un fuerte estruendo; para luego lanzarse al infierno con sus ángeles malignos.

Patada que dejó marcada el diablo en la iglesia de Curaren

En un extremo de la iglesia se encuentra figurada la patada que el diablo lanzó. Al final los pobladores de Curaren se quedaron con el templo construido; y pueden decir que le ganaron una apuesta al “cachudo”.