Cuestionan que disciplina fiscal no sea correspondiente con inversión eficaz

La macroeconomía muestra signos de salud.

Los expertos en finanzas coinciden con las proyecciones oficiales de crecimiento económico que se perfila en un rango entre 3.6 y 3.7 por ciento.

Se espera que el déficit fiscal del Gobierno Central se mantenga en 2.6 por ciento, una posición de reservas internacionales favorable, una inversión extranjera estable y un regular comportamiento de la tasa de cambio.

Sin embargo, los economistas independientes cuestionan que el manejo de los recursos sigue siendo precario, habida cuenta que los gastos improductivos son más altos que los recursos destinados al crecimiento.

Quienes tienen conocimiento de esta materia, cuestionan que en Honduras todavía se destine una cifra muy alta para el gasto corriente, lo desemboca en que la inversión pública no llegue a los porcentajes deseados.

En esa misma línea, organismos de la sociedad civil analizan que el Presupuesto de la República es demasiado alto, de manera que no deja mucho margen para la asignación balanceada de los recursos.

Así quedó la votación para la aprobación del Presupuesto General de Ingresos 2019

Los analistas censuran que, a pesar de la enorme presión tributaria que recae sobre la población, los fondos públicos no son utilizados con eficiencia, sino que gran parte van al gasto corriente y, una suma considerable, es desviada o sustraída por “corruptos”.

En lo que respecta a la partida global prevista para 2019, estos fondos representan casi la mitad de lo que produce Honduras, ya que el Producto Interno Bruto (PIB), proyectado, es superior a 580,000 millones de lempiras.

Una interpretación simple de tales datos arroja que casi la mitad de lo que genera el país es manejado por el Gobierno para sostener su operatividad y saciar su voracidad.