Criterios encontrados alrededor de creación de banco de órganos

La propuesta para la creación de un banco de órganos ha dado lugar a criterios encontrados.

Si bien la Ley de Trasplante de Órganos y Tejidos ya existe como tal desde la década de los 80, pero este cuerpo normativo debe ser acompañado de una plataforma operativa.

El médico y diputado, Mario Noé Villafranca, dijo que el funcionamiento de un banco de órganos no está referido a una recepción masiva de miembros para su tráfico.

“No es cierto. Es engañar al pueblo”, aclaró Noé Villafranca, cuando explicó: Normalmente se privilegia la conservación de óvulos, de espermas y de córneas, pero no significa que habrá una existencia de órganos para ser vendidos al “mejor postor”.

El profesional de las Ciencias Médicas consideró que en Honduras es más notoria la demanda de trasplante de riñones por el crecimiento de la población con problemas renales.

Sin embargo, es necesario analizar si la estructura hospitalaria del país tiene capacidad para el cuidado intensivo de las personas que sean intervenidas para la recepción de órganos.

De su lado, el especialista y legislador, Denis Castro Bobadilla, enfatizó en el hecho que Honduras no cuenta con una política de Estado sobre el tema.

Castro Bobadilla manifestó que no es posible que los hondureños que requieren con urgencia de una intervención para el trasplante de órganos busquen respuesta en el sistema asistencial de países vecinos, puesto que es una obligación del Estado.

La iniciativa para crear un banco de órganos tiene como propósito complementar el contenido de la ley que fue creada en los años 80 y reformada en 2014.

En sectores críticos que conocen de la materia han señalado que es ilusorio el planteamiento para darle vida a un depósito de miembros, ya que su costo es estratosférico y fuera de la capacidad financiera del país.

Otros referentes de la opinión pública han expuesto la posibilidad de que un centro de almacenamiento de órganos dé lugar a un incontrolado tráfico de éstos.