Consejos para mantener limpio tu celular: qué usar y qué no

Considerado como un aparato más sucio que el excusado de tu hogar, la pantalla de los teléfonos móviles es un verdadero foco de contaminación que día a día le da hogar a miles de bacterias que pueden llegar a ser letales para el ser humano.

De acuerdo con un estudio de la Universidad de Arizona (Estados Unidos), un teléfono celular tiene en promedio 10 veces más bacterias que la tapa de un inodoro, mientras que nueve de cada 10 contienen un microbio potencialmente propagador de alguna enfermedad. ¿La razón? Son dispositivos que están en constante contacto con las manos.

Es por ello que se debe tener un buen hábito de higiene con estos aparatos que utilizamos diariamente.

Cómo limpiar tu móvil 

En el caso de la pantalla, para limpiarla lo más eficaz es utilizar paños de microfibra o bien una gamuza parecida a las que se utilizan por ejemplo para limpiar las gafas. La microfibra no provoca rayaduras y evita la liberación de partículas que pueden quedar atrapadas en los diferentes orificios del terminal.

Para obtener un resultado idóneo, podemos mojar el paño con un poco de agua destilada o con una solución con una mezcla de agua (80%) y alcohol (20%). En cambio, es mejor huir de líquidos abrasivos como pueden ser los limpiacristales.

Si ya tenemos claro lo que debemos usar para una correcta limpieza de la pantalla de nuestro teléfono, no viene nada mal hacer hincapié en lo que no debemos utilizar de ninguna manera. Así que digamos adiós para siempre a todo tipo de material áspero que pueda rayar las pantallas, como puede ser el caso de las toallas o de pañuelos para sonarnos los mocos.

También debemos evitar utilizar agua de grifo, ya que contiene cloro y puede dejar manchas en la pantalla. El agua destilada, en cambio, es un buen agente limpiador porque no tiene sales ni bacterias.

Así que ya lo sabes, si no quieres que tu teléfono sea una Placa de Petri limpia tu teléfono constantemente.