Cobro de peaje deja entre 1.5 y dos millones de lempiras diarios

Una moción tendiente a que sean revisados los argumentos del abusivo incremento en el peaje, ha sido elevada a conocimiento del pleno del Congreso Nacional.

Desde esta semana, la concesionaria Covi de Honduras puso en vigencia la nueva tabla de cobros por la circulación sobre la carretera CA-5. Los autos livianos cancelan 22 lempiras, los vehículos de dos ejes pagan 87 lempiras y los de tres ejes tienen un cargo de 130 lempiras en cada posta.

Los automotores con cuatro ejes cubren una tarifa de 173 lempiras, los de cinco ejes pagan 216 lempiras y los de seis ejes financian 260 lempiras.

Los usuarios se quejan, porque el alza en el costo por derecho a circular sobre la arteria vial que conduce al norte tendrá una repercusión directa sobre el precio de productos y servicios.

La venta de los bienes de consumo experimentará un sustancial ajuste por el encarecimiento de su traslado y distribución, según han advertido los defensores de los consumidores y entendidos en la materia económica.

El contrato suscrito entre el Estado de Honduras y la concesionaria COVI, establece en sus cláusulas que el valor del peaje debe ser aumentado cada año.

El rendimiento para la firma de capital internacional es bastante alto. Se estima que cada año, recibe en promedio entre 1.5 y dos millones de lempiras diarios.

Sólo en 2017, la empresa recibió más de 550 millones de lempiras, distribuidos en sumas entre 12 millones y 17 millones de lempiras mensuales en cada una de las postas ubicadas a lo largo de la carretera CA-5.

En la caseta de Zambrano, fueron recolectados más de 173 millones de lempiras; en la estación de Yojoa, los usuarios pagaron la suma de 198 millones; y en la terminal de Siguatepeque, los ingresos llegaron a 179 millones y medio de lempiras.

La empresa concesionaria justifica los aumentos en el peaje, porque supuestamente estos fondos, que son calculados con base en el índice inflacionario, y otros elementos de la fórmula negociada, son invertidos en el mantenimiento de las carreteras.

El manejo de las casetas de peaje fue otorgado por veinte años prorrogables. Covi puso en vigencia el cobro en 2014 en Zambrano, Francisco Morazán, posteriormente, se extendió a Siguatepeque, Comayagua, Yojoa y San Manuel, Cortés.

El consorcio está formado por la firma de capital ecuatoriana Hidalgo e Hidalgo, y la compañía peruana denominada Casa Contratistas Sociedad Anónima.

Sectores mayoritarios concuerdan en que las condiciones del contrato deben ser revisadas, ya que resultan leoninas para la población en general.