Cecilia Pavón, una vida frente a los reflectores

Mujer en una cabina de radio
Cecilia Pavón es una mujer de luz, siempre permanece sonriente y jovial.

Cecilia Pavón comenzó el primer escalón de su carrera como oyente en la Escuela de Arte Dramático en los 80, en tan sólo dos años concluyó su formación académica y desde allí decidió fortalecer su talento con técnica y conocimiento.

Clases de guitarra y afinar la modulación de su voz desde su trabajo como locutora forjaron a la estrella que los hondureños empezaron a conocer en el teatro y el mundo valoró desde la pantalla grande.

Con más de 30 obras de teatro en su haber, una docena cortos y largometrajes Cecilia es una mujer sin filtros que brilla a base de talento.

Su primera interpretación fue en “Los cuentos de barro”, del salvadoreño Salvador Salazar Arrué. ” Es la primera obra en la que participé, fue una adaptación que hicieron en Mimo Teatro, es un escritor fantástico si no lo han leído se los recomiendo”, dijo mientras sonaba el tema El Fantasma del Paraíso.

Fue al ritmo de las 10 canciones favoritas de Cecilia que fuimos conociendo a la mujer detrás de la estrella.

Dos mujeres conversan en un estudio de radio
No hubo un momento de la entrevista en el cual Cecilia no sonriera y mostrará su pasión por el arte.

Banda Sonora

El Fantasma del Paraíso,No me lastimes de Diablos Negros y Día Cero de La Ley nos revelaron a la Cecilia fanática.

“Amo la película el Fantasma del Paraíso, me gustaría mucho que los amantes de esta película tuvieramos la oportunidad de asistir a una proyección vestidos de los personajes y que nos dieran la oportunidad de cantar a coro o individualmente los temas”, expresó.

Por su parte, La Ley representa sus años como locutora de una emisora de la capital y el grupo que ella sigue fielmente al punto de no poder escuchar solo una canción sino un disco completo.

“Como locutora, me sumergí en conocer la música rock y pop en español, La Ley es mi grupo favorito de todos los tiempos. Yo siempre sueño con conocer a Beto Cuevas”.

Y de Diablos qué decir, si fue ella tuvo la fortuna crecer escuchando su música en primicia, ya que vivía a unas cuadras de la casa del barrio El Bosque, donde el grupo inicial la banda, realizaba los ensayos.

” Yo era vecina de la casa en la que ensayaban en el barrio El Bosque, me escapaba de la casa para oírlos ensayar. Fue increíble que mi primera oportunidad en un largometraje-Anita la Cazadora de Insectos- el tema fuera No me Lastimes, de Diablos Negros. Lloré cuando vi el trailer”.

Carrera

En medio de esas historias de ensueño Cecilia vivía una juventud marcada por el trabajo duro. “Por la mañana asistía a clases y por la noche trabajaba, fue agotador pero tenía la juventud para sobrellevar una prueba como esa”.

“Cuando uno estudia en una academia de arte es muy exigente, requiere de mucho esfuerzo físico y emocional, uno queda hasta sacrificando la vida personal, no hay novio que resista, yo sigo soltera”, afirmó entre carcajadas.

Sin embargo todos esos sacrificios la llevaron a filmar grandes películas como Un lugar en el Caribe, El Ángel del Valle, El Paletero, Amores de Película, Cipotes, Bandolero, La Jaula, El Intercambio entre otros.

“Un Lugar en el Caribe, es una de las experiencias más lindas y profesionales en producciones, hasta en HBO salió. Recuerdo una escena con José Zúniga, no me lo podía creer, iba a Roatán a trabajar en un largometraje, miro la película y digo: esa soy yo”.

De su experiencia en el teatro nos narró dos anécdotas muy simpáticas que puedes escuchar y disfrutar junto al resto de los temas de la Banda Sonora de Cecilia Pavón, a través del siguiente Podcast.