Campañas políticas financiadas por el narcotráfico en Honduras

Campañas políticas sucias
Salpicadas por dinero del narcotráfico las últimas tres campañas políticas.

Un documento publicado por un tribunal federal de Nueva York implica al presidente hondureño Juan Orlando Hernández en una conspiración con su hermano, Antonio “Tony” Hernández, y otros funcionarios de alto nivel, incluido el expresidente Porfirio Lobo, “para usar el tráfico de drogas para mantener y aumentar su poder político”.

El documento de 44 páginas, que está relacionado con el próximo juicio de Tony Hernández en el distrito sur de Nueva York por tráfico de drogas y otros cargos, resume algunas de las pruebas clave recopiladas por los fiscales contra el acusado, a quien señalan de ser un “violento, narcotraficante de multi-toneladas” que presuntamente abusó de sus conexiones políticas para obtener ganancias personales y políticas y al menos dos veces “ayudó a planear el asesinato de rivales del narcotráfico”.

Las revelaciones son las últimas de una serie de bombas que pintan una imagen cada vez más impactante de Honduras como un narcoestado, lo que complica aún más las relaciones con el gobierno de Estados Unidos, que ha llamado al presidente Hernández un aliado en la guerra contra las drogas. También parece proporcionar evidencia de la propia complicidad del gobierno hondureño en el aumento de la violencia que convirtió a Honduras en uno de los países más peligrosos del mundo y obligó a cientos de miles de migrantes a huir hacia el norte.