Uno de los espectáculos más esperados del mundo de la moda no seguirá con el formato habitual, según asegura la CNBC, que ha tenido acceso a un comunicado de la empresa a sus trabajadores en el que se desvela el cambio de rumbo.


Desde que se celebró por primera vez en 1996, el desfile de Victoria’s Secret era el show de moda más seguido en el mundo.

La firma de lencería no vive sus mejores momentos y los datos hablan por sí mismos: el año pasado tan solo 3,3 millones de espectadores siguieron el desfile por televisión.


Se retransmite en ciento noventa y dos países a través de la televisión e internet, y en el desfile participan entre veinte y cincuenta supermodelos, además de artistas musicales de fama mundial.

Además, la enseña propiedad del grupo L Brand se enfrenta –con su ejército de ángeles de medidas perfectas y rostros canónicos– a una clienta que ha dado pasos de gigante en su visión sobre su propio cuerpo y que ya no acepta dictados. Todo ello tiene que ver con el cambio sufrido en la sociedad. 


Cada año, la marca crea un sujetador conocido como el Fantasy Bra fabricado con joyas preciosas

El último desfile se grabó el pasado 8 de noviembre pero se emitió en la televisión estadounidense un mes después. La audiencia en Estados Unidos, el país organizador, fue de 3,3 millones de espectadores, la más baja desde que el showse inauguró en 1995, según desvela el sitio web de noticias de moda Quartzy.

Esta caída drástica se explica por un deterioro de la marca a nivel global, que ha llevado a que el precio de la ropa interior alcanzara un mínimo histórico y al cierre de varias de sus tiendas.