En primer período:Una decena de estudiantes detenidos por venta de droga en Ciudad Universitaria

En la Universidad Nacional Autónoma de Honduras la droga es una moneda de curso que han hecho circular los mismos estudiantes y extraños que se han apoderado de los campus académicos.

Esta práctica delictiva ha sido común en la principal institución de enseñanza superior pública; sin embargo, se ha vuelto más grave con el transcurso del tiempo.

Como es conocido, un equipo de agentes caninos han entrado en misión especial en la periferia de la Ciudad Universitaria en la capital para ejercer control sobre la introducción y comercialización de sustancias prohibidas.

Es un nuevo esfuerzo que se realiza para combatir el trasiego de drogas en Ciudad Universitaria. Se recuerda que hace unos meses entró en vigencia un programa dirigido a controlar el ingreso de alumnos, mediante la verificación de los carnets de identificación, pero esta medida no ha permitido reducir la circulación ni el consumo de drogas en el campus.

Los operativos realizados en la Alma Máter en los primeros meses de este año reflejaron que la compra-venta de marihuana y otras sustancias.

Para el caso, en marzo, fue encontrado in-fraganti un estudiante de la carrera de Ingeniería Mecánica cuando pretendía comercializar drogas entre sus compañeros en un lugar que ha sido bautizado por los mismos universitarios como «el bosquecito», donde suelen ser consumados los «negocios sucios» en Ciudad Universitario.

El acusado fue detenido en posesión de un celular, dinero en efectivo y se determinó que el mismo portaba una carta de libertad emitida en 2017, tras un proceso ventilado en su contra por haber participado en la toma de edificios.

También el mes pasado, las autoridades de la Alma Máter confirmaron un inusual aumento en el decomiso de cigarrillos, drogas y alcohol, presuntamente ingresados por estudiantes.

A inicios de abril dos jóvenes fueron hallados en plena actividad de venta de marihuana. Las autoridades universitarias informaron que los hombres, identificados como Josué Reyes y Edgardo Alvarenga, no aparecían registrados en la base de datos estudiantiles.

Por esos días también fue aprehendida una pasante de la carrera de Psicología, de quien no fue proporcionado su nombre, con varias bolsas llenas de droga que estaban listas para ser distribuidas.

En abril se cuenta el requerimiento de José Abraham Matute y Rodrigo Eduardo Cadenas, alumnos de la carrera de Matemáticas, dedicados a la venta de drogas en el interior de la máxima casa de estudios.

La coordinación de la seguridad privada de la institución educativa ha admitido que la cantidad de tales elementos confiscados es «muy significativa», lo que demuestra que existe un tráfico fuerte y muy enraizado.

En lo que va del primer período académico han sido capturados cerca de una decena de jóvenes que han convertido la distribución de droga en el interior de la institución en su «modus vivendi».