Setecientos millones de lempiras anuales se ahorraría el Estado con la aprobación y vigencia de la nueva Ley de Carburantes, un cuerpo normativo que abriría avenidas más competitivas de comercialización y calidad de los combustibles.

Miembros de la Asociación de Distribuidores de Derivados del Petróleo (AHDDIPE), manifestaron que los consumidores obtendrían una mejor opción, puesto que se elevaría el octanaje de la gasolina regular, cuyo precio es mucho más bajo que la superior.

Actualmente, el 70 por ciento de la demanda de gasolinas está dirigida a la superior y un 30 por ciento corresponde a la regular, según datos proporcionados por la Coalición Patriótica.

Integrantes de este organismo han cuestionado que Honduras es el país que tiene los precios más altos de derivados del crudo, debido a todos los impuestos aplicados al rubro.

En comparación con los vecinos de Guatemala y El Salvador, en el mercado local, los carburantes son más caros en al menos 50 centavos de dólar, más de 12 lempiras por galón.