Comunidades cercanas al volcán de Fuego temen por descenso de lahares

Tomado de El Periódico de Guatemala

Las intensas lluvias reportadas en Escuintla en los últimos días, especialmente en el área del volcán de Fuego, ha derivado en el peligro que representa el descenso de lahares que mantienen atemorizados a los pobladores de las comunidades de El Rodeo, Santa Rosa, La Reina y Las Palmas, en Escuintla. Estas y otras comunidades, estimadas en unas 1,400 familias que viven cercanas al volcán, se mantienen a la expectativa ante el riesgo de un posible desbordamiento de ríos como el Barranca Honda, Lajas, El Jute y Guacalate.

En las últimas horas se generó una alerta amarilla institucional para los municipios cercanos al volcán, que incluyó el cierre temporal de la ruta RN-14, la cual, de momento, se mantiene habilitada. También alertas informativas para los líderes comunitarios, autoridades locales y municipales para mantenerse en comunicación constante. Según el Insivumeh, las lluvias en este departamento se estiman entre 20 a 40 milímetros.

A esto se suma que en las últimas horas el volcán de Fuego ha intensificado su actividad. El pasado viernes se reportaron de 12 a 15 explosiones entre débiles por hora que expulsan columnas de ceniza gris a alturas de 4 mil 300 a 4 mil 500 msnm que se dispersan de 10 a 15 km hacia el este y sureste. “Algunas explosiones generan retumbos débiles y moderados que originan ondas de choque causando vibración en techos de viviendas de las comunidades cercanas al volcán, también se escuchan sonidos similares a locomotora de tren con lapsos de 10 a 12 minutos, el flujo de lava hacia la barranca Seca tiene una longitud de 800 metros…”, según reportes del Insivumeh.

Otro agravante es que en las comunidades El Rodeo y Santa Rosa se encuentran sin agua debido a que los tubos que surten estas aldeas se quebraron por el paso de los lahares. “No los ha ayudado la Municipalidad”, afirma Lhess Leiva, de la organización Gofundme, quien en los últimos meses se ha dedicado a recolectar ayuda para estas comunidades.

La última erupción registrada por el volcán fue el 3 de junio de 2018

Volcán joven e impredecible

El informe técnico: Volcán de Fuego, presentado esta semana por Dolors Ferrés, doctora en Ciencias, Ciencias de la Tierra y Vulcanología; y Rudiger Escobar Wolf, doctor en Geología de la Universidad de Michigan, determina que el volcán de Fuego es el más joven y activo del macizo volcánico guatemalteco. Según cálculos, este tiene menos de 8 mil 500 años de antigüedad, lo que para los expertos, complica mapear sus patrones de conducta. Si a esto se suma un escenario con pobladores en condiciones precarias que habitan en sus laderas, se convierte en la peor combinación.

La población habita en un radio de 10 kilómetros del cráter. Se estima es de más de 68 mil personas en 122 comunidades, según proyecciones del censo de población. El estudio se llevó a cabo con el apoyo de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) y Acción contra el Hambre.

Sofía Letona, de Antigua al Rescate, resalta que por tratarse de un volcán joven no se tienen antecedentes para saber cómo funciona, por lo que lo único que toca es seguir con el monitoreo constante y los sistemas de alerta. “Se puede capacitar, realizar simulacros, pero de nada sirve si no hay planes de contingencia”, resalta.

Cita por ejemplo, comunidades como Sangre de Cristo y Panimaché que se encuentran muy arriba del volcán, se quedaron allí con el riesgo que eso representa. “Evacuar podría resultar complicado en algunas aldeas si no se cuenta con vehículos 4×4 o no pueden salir si no ha bajado el río, como Morelia”, afirma Letona.

Altoparlantes para emergencias

David de León, director de Comunicación de Conred, expone que el monitoreo es constante y se mantiene coordinación con el Insivumeh, institución que cuenta con equipo nuevo que permite agilizar la información. Además, 27 comunidades están equipadas con sistemas de monitoreo y alarma para comunicarse entre vecinos.

Agrega que 178 comunidades ubicadas en las faldas del volcán de Fuego se encuentran en amenaza alta a los flujos piroclásticos o lava, pero han expresado su negativa a dejar sus casas. Cita por ejemplo la comunidad La Rochela, la más cercana al cráter, tardarían tres horas en evacuar caminando hacia El Rodeo.

Leiva comenta que gracias al donativo de Gofundme lograron instalar un primer sistema de altoparlantes en La Reina, posteriormente donarán tres alarmas más en otras aldeas gracias a Casasito USA. Considera que este equipo tiene mejor alcance que el usado por Conred. “Prefiero enfocarme en las comunidades de alto riesgo, por lo que tratamos de crear conciencia con las entidades internacionales”.