El acercamiento al Eterno es una práctica que ha quedado cada vez más alejada en Semana Santa.

Es contradictorio, declaró el pastor Oswaldo Canales, cuando reflexionó:  Dios ha revelado su amor con la humidad mediante la entrega de su hijo, Jesús, para propiciación de los pecados del hombre.

El tiempo en el que se recuerda el sacrificio del Redentor del mundo, es oportuno para motivar la convivencia solidaria y la tolerancia entre los hombres.

Al consultarle sobre la campaña de distribución indiscriminada de preservativos entre los veraneantes, el predicador dijo que es una medida de prevención ante la inclinación que muestran las personas hacia lo prohibido.

Esta sociedad está dominada por el consumismo y los excesos, añadió el representante de la Confederación Evangélica al exhortar a la meditación y a una comunión con el Todopoderoso.

En esa misma ruta se ha expresado el sacerdote Ovidio Rodríguez, cuando ha invitado a los hondureños a no echar en “saco roto” la gracia de Dios.

La mayoría de los vacacionistas van “sin Dios y sin moral” y buscan la vida donde está la muerte, sin tomar consciencia que todo lo que el hombre hace sin tomar en cuenta al Eterno, se vuelve contra él mismo.

¿Por qué no vivir en paz con Dios? ¿Por qué desconocer que darle la espalda a Dios es lo mismo que morir para condenación?, se preguntó el párroco de la Iglesia Católica.