Está marcado el futuro del Instituto Hondureño de Formación Profesional (INFOP).

Al término de una reunión sostenida por los integrantes de la Junta Directiva de la entidad, se adoptaron decisiones significativas; entre ellas, el drástico recorte de la masa salarial.

De acuerdo con lo que se ha conocido en avanzadas horas de la noche del jueves, serían separados el 60 por ciento de los empleados, lo que tendría un impacto sobre más de 600 trabajadores de un total de 1,100 que forman parte de la planta laboral del INFOP.

Funcionarios de la Administración Central calificaron como “un paso histórico” el que se ha dado en aras de ejecutar una reforma integral en la educación técnica en Honduras.

Según lo establecido en el planteamiento de transformación, el sistema mutará de la capacitación de técnicos a la conformación de bachilleratos, a la vez que se dará vida a la interrelación de los programas no formales con los sistemas de enseñanza superior.

En esta misma ruta, serán puestos en operación centros asociados y se adoptará una estrategia para atraer la inversión extranjera, destinar una fuerte suma de dinero en la asignatura tecnológica y empujar la llamada educación dual.

Representantes de la empresa privada coinciden en que la propuesta de reforma que se ha presentado no debe ser cosmética, es decir, solamente para salirle al paso a la actual crisis.

La formación de mano de obra en el país ha caído a sus niveles de competitividad más bajos, como parte de un proceso de deterioro que se ha ido profundizando en los últimos 20 años.

La aspiración es que la formación de mano de obra en Honduras alcance estándares altos de conformidad con las exigencias del mercado laboral interno y las demandas de competencia externa.

Las instalaciones del INFOP, tanto en la capital como en San Pedro Sula, permanecen militarizadas, a efecto de evitar que lleguen a mayores las eventuales manifestaciones de la dirigencia sindical de la entidad.