Mercado energético liberado y elevación de tarifas entre respuestas a crisis de la ENEE

No son muchas las opciones que tiene la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), para sobreponerse a su agonía provocada por el desequilibrio financiero.

Entre los potenciales giros que podría tomar la institución figuran la venta de todas sus acciones, la identificación de un socio estratégico y la apertura total del mercado.

Todas estas salidas pasan por la elevación de las tarifas que traería un mayor golpe a la competitividad económica del país y a las posibilidades de atraer inversión.

Sectores mayoritarios de la empresa privada son del criterio que la liberalización del sector atraería más capital externo y permitiría la aplicación de tarifas reales a los usuarios residenciales, comerciales e industriales.

Honduras tiene uno de los pliegos tarifarios más elevados en Centroamérica y, por lo tanto, con menor capacidad para crear un clima idóneo para los negocios y la movilidad económica.

En el bloque entre 0 a 40 kilovatios, los usuarios hondureños del sector residencial pagan más de 12 centavos de dólar, mientras en Costa Rica, el valor roza los 13 centavos de dólar.

En Guatemala, el rango para este mismo grupo es de nueve centavos de dólar; en El Salvador, se acerca a los ocho centavos; y, en Nicaragua, el precio se sitúa en siete centavos.

En la categoría entre 51 y 100 kilovatios, los abonados de Honduras y Costa Rica cargan con una tarifa que varía entre los 11 y los 12 centavos de dólar.

En el vecino Guatemala, los usuarios facturan 11 centavos; en Nicaragua y en El Salvador, está vigente un promedio de ocho centavos por cada kilovatio-hora.

Para los abonados que consumen más de cien kilovatios, la tasa más onerosa la pagan los nicaragüenses, con una media de 21 centavos de dólar.

En seguida, aparecen los clientes de El Salvador con una tarifa de 17 centavos; los guatemaltecos, que facturan 15 centavos de dólar por cada kilovatio-hora y, en la tercera escala, se encuentra Honduras donde el costo por el suministro arriba de cien kilovatios, es de 14 centavos, mientras que en Costa Rica, sube a 12 centavos.

Nicaragua también es el país que impone los costos más elevados para los grandes consumidores de energía eléctrica, específicamente los que demandan más allá de 300 kilovatios, cuya factura es de casi 23 centavos de dólar.

En Costa Rica y en El Salvador, este costo es de 18 centavos, en tanto que en Honduras y en Guatemala el precio por el servicio en la referida categoría baja a 15 centavos.

En Honduras, la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), registró en enero ingresos por 1,986 millones de lempiras por la venta del servicio.

Los clientes residenciales pagaron una tarifa de cuatro lempiras con 39 centavos; los comerciales, corrieron con un costo de cuatro lempiras con 33 centavos; y los industriales tuvieron que cancelar tres lempiras con 54 centavos por cada kilovatio-hora.

La tarifa para los altos consumidores fue de dos lempiras con 88 centavos; por concepto de alumbrado público, los clientes pagaron cinco lempiras con 10 centavos, en tanto que el Gobierno Central, los entes autónomos y las municipalidades entregaron a la ENEE en enero cuatro lempiras con 75 centavos por kilovatio-hora.