Registro de bienes no garantiza a personas estar a salvo de fraudes

Elsalvador.com. En los últimos cuatros años al menos 125 escrituras de inmuebles que abogados intentaron inscribir ante el Centro Nacional de Registros (CNR) fueron detectadas con irregularidades, pero además, se trasladaron las denuncias a la Fiscalía General de la República para que investigue cada caso.

Y es que si un ciudadano propietario de un inmueble cree que el CNR resguarda los bienes de los salvadoreños, está equivocado, los que tienen el mandato de proteger y dar seguridad jurídica a las propiedades de las personas, entre otros derechos, son la Fiscalía General y los tribunales de justicia, dice el CNR.

De hecho, quienes dirigen el Registro definen a esta institución como una “gran agencia de publicidad especializada de orden público”, que busca que los salvadoreños conozcan que las propiedades tienen dueños y deben respetarse.

El Diario de Hoy sostuvo una entrevista con los directores del Registro de la Propiedad Raíz e Hipotecas y del Instituto Geográfico y del Catastro Nacional, así como con el Inspector General y el jefe de la Unidad Jurídica del CNR para ahondar en las funciones y atribuciones legales que tiene la institución en materia de derechos.

El abogado Henri Fino, jefe de la unidad Jurídica del CNR, advirtió a la ciudadanía que “el CNR no da derechos sino publicita los derechos” que constatan los documentos legales rubricados por notarios.

La directora del Registro de la Propiedad, Raíz e Hipoteca, Ana María de Jovel, abonó al manifestar que “la institución registra los derechos sobre bienes inmuebles que se constituyen por las partes interesadas y que son presentadas a través de distintos instrumentos (compraventas, hipotecas, escrituras, embargos, sentencias judiciales) para que una vez inscritos, el Registro les dé publicidad”.

Los documentos que constituyen o dan derechos a las persona no se hacen dentro del CNR, sino fuera de la institución, en los bufetes de los notarios autorizados por la Corte Suprema de Justicia, quienes dan fe pública a sus decisiones, cuando vende, hace una donación, hipoteca una propiedad, compra o vende un inmueble, ahí se constituye el derecho”, enfatizó Jovel.

Fino remarcó que el Registro de la Propiedad Raíz e Hipotecas “es como una vitrina o un espacio donde todos nos damos cuenta de lo que cada uno tiene o sus bienes”. “Nosotros no resguardamos nada, tanto así, que un ciudadano presenta una escritura para una inscripción después de todo una diligencia, se la devolvemos, no nos quedamos con su escritura, solo seguimos el procedimiento legal, lo inscribimos, lo incluimos en nuestra base y se lo devolvemos”, aclaró Fino.

La personas son libres de inscribir o no sus bienes en el CNR y eso no les quita su derecho, pero la Ley de Catastro manda que al menos informe de su propiedad a la oficina de Catastro para que ahí se le elabore una “ficha catastral” y se consigne que esa parcela es su propiedad, un requisito para inscribir ese bien el Registro de la Propiedad, explicó Sonia Sánchez, del Instituto Geográfico y del Catastro Nacional.

El jefe de la Unidad Jurídica del CNR fue categórico: “el CNR no es ninguna caja fuerte donde se van a guardar los valores como en un banco, el CNR es una vitrina”.