Trabajo de investigación a cargo de Brayan Vázquez

A finales del mes de febrero del año 2018 la Policía Nacional reportaba la captura de 961 sospechosos de cometer diferentes delitos sexuales entre ellos, violación, violación especial y actos de lujuria.

El pasado 10 de enero en la Aldea Santa Inés del municipio de Guaimaca, Francisco Morazán, fue detenido un ciudadano de 36 años de edad, con orden de captura por presuntamente violar a un menor de 13 años de edad.

Mientras que el 11 del mismo mes en la comunidad de Vallecillo, Francisco Morazán, a raíz de una denuncia se le dio captura a un sujeto de 48 años de edad, quien presuntamente violo a su hijastra de tan solo 13 años. De igual manera se determinó detener para investigación a la madre de la menor quien según se informó tenía conocimiento del hecho.

La legislación hondureña establece castigos de 15 años para la violación, de 5 a 8 años por actos de lujuria y si es agravado va de 7.5 a 12 años. Pese a las penas que impone la ley contra este ilícito el nivel de denuncia es bajo.

Se han desarrollado mecanismos que permitan a la ciudadanía denunciar de manera anónima como el sistema de emergencia 9-1-1, pese a esto el delito de abuso sexual va en incremento en nuestro país“porque las víctimas no ponen las denuncias por diversas causas”, explicó el coordinador de los Tribunales de Sentencia, Mario Díaz, a medios nacionales.

Es importante que los padres estén atentos a sus hijos y las señales que estos le puedan enviar sobre alguna situación que estén pasando y sobre la cual no hablarían abiertamente señalan.

Hace tan solo tres semanas se logró en Tegucigalpa, capital de Honduras, la captura de un sospecho de comer el delito de violación, luego de que los padres de la menor de 15 años procedieron a interponer la denuncia, tras las investigaciones de determino que la adolecente se encontraba en estado de embarazo, producto de la violación.

Mientras tanto el pasado 14 de enero del año en curso, en la Esperanza, Intibucá, dos menores fueron detenidos, acusados de violar y asesinar a una niña de tan solo 12 años.

Hace tan solo dos semanas en el marco de la operación Morazán II, se le dio captura a un ciudadano en Reitoca, Francisco Morazán, por tener pendiente una orden de captura por violación pendiente desde el año 2014.

Diferentes grupos de defensa de los Derechos Humanos, exigen al Gobierno mayor celeridad para resolver estos casos ya que son  procesos lentos. Según cifran en poder del Observatorio Nacional de la Violencia, se interponen unas 3 mil denuncias por violación cada año de las cuales ni el 50 % logran ser judicializadas.

Es importante que la sociedad tenga en cuenta las principales secuelas de la agresión sexual, entre ellas; que la víctima evite de situaciones y lugares que le recuerden al suceso, síntomas depresivos y disociativosentre otros. En muchos casos esto provoca que la persona atacada tenga miedo de denunciar el abuso, sea porque se resiste a aceptar lo que ha vivido, o bien porque considera que no va a ser comprendida o incluso que va a ser culpada de la situación.

Por eso es importante entender que no existe una característica física, profesión o tipo de personalidad que compartan todos los abusadores. Pueden pertenecer a cualquier sexo o raza y sus afiliaciones religiosas, ocupaciones y pasatiempos son tan variados como los de cualquier otra persona.

Según los expertos es preciso mantener una comunicación fluida con nuestros hijos y demás familiares, para prevenir una situación similar y lograr la detención y el enjuiciamiento de los depredadores sexuales.

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