Se da por sentado que el Seguro Social tendrá una estructura dictada por un gobierno paritario y representativo, tal y como se ha consensuado por parte de la empresa privada y la dirigencia obrera.

La iniciativa fue puesta en manos del Poder Ejecutivo desde la semana anterior y ya está lista para entrar en discusión y debate en el Congreso Nacional.

Dirigentes del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (COHEP), han significado que el modelo de gobernanza de la institución está basado en la gestión de tres directores especialistas que serían nombrados en concurso y rotados en sus funciones.

Bajo este esquema, se busca que las decisiones sean adoptadas con transparencia y buena razón por los trabajadores y los patronos, que son los sectores que sostienen el Seguro Social con sus cotizaciones y aportaciones.

Hay concordancia en que es inaplazable dar respuesta a la demanda de los afiliados de recibir una atención de calidad y garantizar el manejo transparente de  fondos para que nunca más se repita la repudiable estafa del reciente pasado.

Voceros del Gobierno Central han señalado que existe un claro consenso para darle un “golpe de timón” a la dirección del Seguro Social, en aras de saldar la deuda con los derechohabientes.

La principal modificación integrada en el proyecto es el ejercicio de un gobierno corporativo que pondría fin al modelo de una Junta Directiva y a la gestión de los interventores, cuya salida han exigido tanto los patronos de la empresa privada como la dirigencia obrera.

Asimismo, se dará paso a un sistema de subrogación de los servicios médico-hospitalario que hará posible que los derechohabientes reciban asistencia en el sector privado.

La reforma en la estructura operativa, de administración, de asistencia y de previsión, ha recibido un fuerte impulso luego del rompimiento de techos que ha entrado en vigencia este año y que ha dado lugar a la protesta generalizada de quienes entregan sus cotizaciones y aportaciones.

En 2019, los techos de contribución para el financiamiento de los regímenes del sistema de protección social fueron fijados en 9,300 lempiras para Previsión Social y en 8,900 lempiras para el Seguro de Atención de Salud.

Para 2020, estas variables pasarán a 9,700 lempiras y 9,300 lempiras, respectivamente. En 2021, subirán a la escala entre 9,800 y 10,200  lempiras, mientras que en 2022 los techos para la cotización y aportación estarán basados en 10,300 y 10,700 lempiras.

En los años 2023 y 2024, el financiamiento de los regímenes de Seguro de Previsión y Seguro de Atención será calculado con fundamento en los techos de 11,100 y 11,900 lempiras.

Entre 2019 y 2024, el ajuste en las cotizaciones y en las aportaciones será de 30 por ciento. Los derechohabientes y el sector patronal demandan que este incremento sea correspondiente con el mejoramiento en los servicios que presta la institución y con la fortaleza de sus distintos regímenes.

La Ley del Seguro Social es uno de los cuerpos normativos complementarios que están pendientes de ser aprobados y de entrar en vigor. Hace tres años fue puesta en aplicación la Ley de Seguridad Social, asentada sobre el propósito de crear el marco legal de las políticas públicas en materia de protección social, en el contexto de los convenios, principios y mejores prácticas nacionales e internacionales que rigen la materia. 

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