En menos de 24 horas ocho personas perdieron la vida en dos masacres registradas en diversos puntos del país.

La primera de dichas escenas se localizó en la salida al norte de la capital, donde fueron hallados los cuerpos de cuatro jóvenes de quienes se presume habrían sido ultimados en otro lugar y luego lanzados desde un automóvil en marcha.

Los occisos fueron encontrados encostalados y con señales de haber sido torturados. Han sido identificados como Julisa Salgado, Darwin Salgado y Brayan Cruz. La cuarta víctima permanece en la morgue capitalina sin ser reconocida.

En Rosario, Olancho, cuatro personas perdieron la vida en una emboscada. Se trata de Carlos Arturo Fúnez, sus hijos Oniel y Carlos Fúnez Pavón; además, Kevin Fúnez.

El ministro de Seguridad, Julián Pacheco, reconoció que los homicidios múltiples generan inquietud entre la población y una percepción de que la violencia criminal se intensifica.

Sin embargo, añadió el funcionario, está en desarrollo un trabajo intenso de investigación de tales incidentes. Hay avances, repitió el secretario de Estado en conversación con Diario Matutino.

En seguida, Pacheco relató que la masacre de Puerto Cortés tiene vínculo con el narcomenudeo, el evento ocurrido en Yoro está relacionado con las acciones de una banda de impacto, el suceso registrado en Tela, Atlántida, fue una vendetta, y el crimen múltiple de la colonia Villanueva de Tegucigalpa, se encuentra en proceso de investigación.

Por la supuesta vinculación con el asesinato de jóvenes en la colonia Villanueva de Tegucigalpa, una persona ha sido detenida. En las próximas horas se realizaría su presentación por parte de las autoridades.

El director de Investigación Policial, Rommel Martínez, reveló que un número mayor de individuos participó en el crimen, de acuerdo con el conjunto de pruebas recolectadas por los investigadores a cargo de esclarecer el suceso.

Ratificó el comisionado Martínez que un sujeto ha sido requerido por su intervención protagónica en el mismo hecho; además, están identificados otros tres individuos de quienes se han establecido indicios de responsabilidad penal.

La directora del Observatorio de la Violencia, Migdonia Ayestas, expresó que es preocupante la debilidad evidenciada por los cuerpos de investigación para desentrañar los casos de muertes múltiples.

Criminólogos consultados por HRN, son del criterio que la violencia desatada es producto de la incursión de los jóvenes en menesteres como la distribución y comercialización de drogas, extorsión e integración en maras y pandillas.

Los expertos también han cuestionado que en el país falta una política de combate a la inseguridad más incisiva que esté apoyada en una estrategia eficaz de investigación.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here