El Presupuesto para el período 2019 contempla un incremento de menos de cuatro por ciento para el sector educativo.

 

Esta relación es calificada por los críticos como una expresión de que el plan de ingresos y gastos de la República no es equitativo y que no responde a las prioridades nacionales.

 

Expertos en economía y finanzas han señalado que, en esencia, el Presupuesto que está a punto de ser aprobado por la Cámara Legislativa es esencialmente de gastos y no de ingresos.

 

De conformidad con la evaluación realizada por dichos segmentos de la opinión pública, la asignación de recursos no tiene un balance; tampoco están alineados como debieran.

 

En lo que atañe al rubro de la educación, los mismos reportes de la Secretaría de Finanzas reflejan que en 2014 dicho sector recibió 23 mil millones de lempiras; en 2015, bajó a 22 mil 400 millones; y en 2016, el presupuesto llegó a 24 mil 600 millones.

 

Un año después, en 2017, fueron destinados 25 mil 600 millones; en 2018, la partida aprobada alcanzó 27 mil 900 millones y para el período entrante, el financiamiento sumará 28 mil 900 millones.

 

Colocados todos estos números en una balanza se obtiene como resultado que el presupuesto para educación, muestra un incremento de solamente 25 por ciento entre 2014 y 2019.

 

En contraste, las líneas de Seguridad y de Defensa han experimentado incrementos sustanciales que van desde 66 por ciento a 88 por ciento, respectivamente.

 

En un lapso de cinco años, Seguridad ha recibido recursos entre tres mil 800 millones y seis mil 500 millones de lempiras, lo que se traduce en un alza que roza el 70 por ciento.

 

Entre tanto, la cartera de Defensa ha recibido fondos entre cuatro mil 500 millones y cinco mil 400 millones de lempiras en los años 2014 y 2015.

 

El presupuesto manejado por ese rubro tuvo una variación entre seis mil 700 millones y seis mil 900 millones de lempiras anuales en el lapso 2016 y 2017, mientras que para 2018 fue aprobada una cantidad de siete mil 900 millones y el proyecto de 2019 contempla un financiamiento de ocho mil 500 millones de lempiras.

 

La iniciativa promovida con el fin de reformar la educación nacional y elevar la calidad de los servicios de enseñanza-aprendizaje será nutrida con recursos adicionales provenientes de la Tasa de Seguridad Poblacional.

 

Una de las primeras tareas que tendrán que cumplir los comisionados para la reforma del aparato educativo nacional está dirigida, precisamente, a establecer una reorientación de los fondos utilizados para provocar cambios cualitativos en dicha asignatura.

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