Por: Karen Reyes

  • Entre las fronteras de Honduras, Guatemala y El Salvador se encuentran al menos 298 puntos de trasiego de contrabando.

 

  • Una de cada 10 botellas de alcohol consumidas es ilegal, producto del contrabando.

Unos 1,200 millones de lempiras al año dejan de entrar en las arcas del  Estado  por contrabando de licores, cigarrillos y perfumes.

Según lo constatado por esta casa de radio,  entre las fronteras de Honduras, Guatemala y El Salvador se encuentran al menos 298  puntos de trasiego de mercaderías.

Las zonas donde se registra el mayor flujo de contrabando son la occidental del país, especialmente en Santa Rosa de Copán, Ocotepeque, Agua Caliente, el  El Poy, entre otros.

También operan lugares privados  que son utilizados para cruzar las fronteras de forma ilegal. Son territorios que, de momento, no han sido detectados por las autoridades correspondientes.

Hasta ahora no ha sido destruido ningún lote de licores desde hace dos años. En el caso de los cigarrillos, en las aduanas hondureñas se  encuentran cuatro contenedores en espera que alguien tome la decisión de incinerar la mercadería.

Son 40 millones de unidades de cigarrillos, que representan unos 80 millones de lempiras en el mercado.

Los últimos recuentos dan a conocer que una de cada 10 botellas de alcohol consumidas es comercializada ilegalmente, producto del trasiego o elaborada con materias primas de contrabando.

El contrabando tiene su origen en Panamá y de allí salen las mercancías hasta Belice con destino final a Centroamérica, donde se encuentran las bandas internacionales  interesadas en que se mantenga la actividad comercial clandestina.

Datos en poder de “La Voz de Honduras”, revelan  que la zona Corozal,  en Belice, es un paraíso fiscal desde donde sale un contenedor semanal hasta Nicaragua y pasa por las fronteras del territorio hondureño, formando una operación en cascada.

Pese a que las autoridades de IHADFA han confirmado que la ingesta de bebidas embriagantes son  adulteradas en un 40 por ciento, y  que el consumo de cigarrillo y droga es altamente perjudicial para  las personas, los ciudadanos no escatiman en gastos para su consumo.  (FIN)