La inestabilidad prevalece en el sistema educativo. Los alumnos de diferentes centros de enseñanza secundaria han desatado jornadas de protesta atribuidas por las autoridades a una escalada política.

El secretario de la cartera ministerial, Marcial Solis, denunció que los movimientos que desde hace varios días se iniciaron en distintos centros de segunda enseñanza tienen una clara motivación sectaria.

Si existe o no un propósito de crear anarquía, es una cuestión marginal. La realidad es que siguen a la suma las instituciones de enseñanza media, cuyos alumnos protestan por los ajustes en el precio de los carburantes y exigen la aplicación de tarifas con descuento para ellos.

En las últimas dos o tres semanas han sido sistemáticas las acciones de los principales establecimientos de educación media de la capital y de San Pedro Sula: Técnico Honduras, Técnico Luis Bográn, Enrique Aguilar Paz, Jesús Milla Selva y Central, en el Distrito Central; José Trinidad Reyes y Técnico Alemán, en la ciudad industrial.

Ayer lunes, los jóvenes obstaculizaron el tránsito en las salidas hacia Choloma y Puerto Cortés, en tanto que en el Distrito Central, grupos de alumnos de colegios se movilizaron hasta la Ciudad Universitaria y montaron barricadas en busca del apoyo a su causa de parte de sus semejantes de educación superior. ¡Todo un embrollo!

El sector educación atraviesa por circunstancias de ingobernabilidad semejantes a las experimentadas en administraciones anteriores. Antes fueron los dirigentes magisteriales. No transcurría una sola semana sin que los maestros no suspendieran clases en busca de mayores conquistas.

Más tarde, durante la gestión de Marlon Escoto, fue notoria la recuperación de la gobernabilidad en el sistema. Para algunos críticos, lo que se dio fue una persecución del magisterio que llevó un enfrentamiento personal entre el ministro y los dirigentes del gremio.

Más temprano que tarde, se multiplicaron brotes de estudiantes que salieron a las calles para condenar muchas disposiciones polémicas referidas a la modificación en los índices de aprobación y de permanencia, las modalidades del Trabajo Educativo Social y los cambios en las jornadas de estudio.

Luego llegó a la Secretaría la ex vicerrectora académica de la Universidad, Rutilia Calderón. Tampoco pudo esta funcionaria hacerle frente a los principales problemas de la educación o, al menos, establecer las bases de una gestión ordenada en el ramo.

El actual titular de la cartera de Educación, Marcial Solis, se encuentra en una encrucijada. Todo parece indicar que tiene montada una paralela y ahora enfrenta la embestida de los estudiantes del nivel secundario.

La presencia de estos jóvenes en las calles genera desorden, provoca el repudio de la población, hace tambalear el buen desarrollo del calendario académico y, encima, es una situación que atiza el ambiente de crispación en el país.

No solamente están revueltos los estudiantes. Se agregan a este caldo de anarquía un sector de transportistas que están inconformes con la nueva estructura tarifaria; y los médicos, quienes denuncian el estado de ruindad del sistema de salud estatal.

 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here