Una sola fórmula puede ser aplicada en aras de destrabar el diálogo nacional que no ha avanzado, debido a las posturas contrastadas de los actores políticos.

Luego que fue abortada la más reciente convocatoria de la Organización de Naciones Unidas (ONU), extendida a los protagonistas del conflicto político, los partidos Nacional, Liberal, y la representación del ex candidato, Salvador Nasralla, han vuelto a enfrentarse.

El tema que hasta ahora les ha distanciado es la participación, por doble partida, del Gobierno y del Comité Central del Partido Nacional en el poder.

El número de plazas reservadas para los interlocutores, no es el único contratiempo. Los partidos pequeños también reclaman una cuota de intervención en la propuesta de reconciliación nacional.

Existe una estructura para sostener un diálogo, está plasmada una agenda de temas y se ha conformado un cuerpo de mediadores y facilitadores listos para facilitar una vía que permita superar las diferencias surgidas después de los comicios.

La Oficina de las Naciones Unidas hizo público un pronunciamiento en las últimas horas en el que eleva su exhortación a los políticos para que se involucren en “conversaciones basadas en el respeto y que demuestren su compromiso con el pueblo hondureño, a quien se deben y sirven”.

Dirigentes de la sociedad civil han calificado como una “vergüenza” y una “actitud insensata” que los actores políticos no sean capaces de dialogar ni deponer sus intereses particulares.

Analistas políticos demandan a los protagonistas de la vida política han recriminado, igualmente, que las principales figuras del conflicto institucional no hayan tomado un compromiso serio encaminado a cerrar las heridas de las elecciones de 2017.

Prominentes hondureños, como es el caso del doctor Enrique Aguilar Paz, y el empresario, Emilio Larach, abogan por luchar por Honduras y darle un giro a la realidad de Honduras.

El prestigioso médico Aguilar Paz destaca la primera necesidad de rescatar los valores, a la luz de una premisa: “El papel de un verdadero político es luchar por Honduras y batallar por sacar al país de la crisis”.

Semejantes razonamientos son los que hace el señor Larach, inversionista y destacado altruista del país, en cuyo criterio, los políticos tienen la obligación ineludible de hacer a un lado sus conveniencias particulares.

Hay que pensar en la patria, porque “esto no puede seguir así”. En esta frase resumen su postura conciliadora quienes albergan la esperanza de que los políticos se sienten y muestren una genuina voluntad de echar a andar la herramienta del diálogo político.

 

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