Los efectos de la canícula han generado nerviosismo entre los productores de granos básicos a nivel nacional.

El veranillo comenzó el 3 de julio y podría finalizar hasta el 23 de agosto de acuerdo con las proyecciones del Centro de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (Cenaos) de la Comisión Permanente de Contingencias.

Los meteorólogos calculan que durante este mes de julio llovió un 40 por ciento menos de lo previsto por lo que los cultivos de maíz, frijol y arroz han resentido los efectos de este fenómeno natural.

Estas reducciones dramáticas de lluvia son nocivas para los sembradillos y mantienen en riesgo al 80 por ciento de los cultivos de maíz y frijol a nivel nacional.

Lo anterior significa que alrededor de 148 mil manzanas de maíz tanto para lógica comercial y subsistencia están en peligro de perderse por la falta de agua.

En tal sentido los expertos consultados por HRN, estiman que de seguir la ausencia de lluvia en el país podrían perderse cinco millones de quintales de maíz, lo que se traduce en que las mermas podrían superar los 1, 700 millones de lempiras.

De acuerdo con los resultados de los estudios georeferenciales confirman que el 80 por ciento de las milpas del país están en peligro de perderse a raíz de los efectos de la canícula.

Los datos satelitales revelan que de las 185 mil manzanas cultivadas de maíz, el 20 por ciento están en la etapa madurez fisiológica por lo que el riesgo es mínimo.

Sin embrago, 92 mil manzanas que representan un 50 por ciento de las milpas están en la etapa de floración por lo que el riesgo de pérdida de estos cultivos es mayor que al que está en la etapa final de crecimiento.

Mientras que otras 65 mil manzanas que representan el 30 por ciento de la producción nacional se encuentran en las etapas vegetativas y de reproducción por lo que el riesgo de que se pierdan es muy alto.

Según con los expertos de la Secretaría de Agricultura y Ganadería, las zonas mayormente afectadas por el veranillo son el Canal Seco que abarca los departamentos de Comayagua, La Paz, Valle y la zona sur de Francisco Morazán.

Asimismo, los municipios del norte de Olancho como Esquípalas del Norte, Concordia, Campamento y todo el corredor seco desde Guarizama hasta San Esteban.

De igual manera se esperan afectaciones en los productivos departamentos de El Paraíso y Yoro.

De igual manera se reportan perdidas casi en un cien por ciento en Colomoncagua, Erandique y La Virtud en el departamento de Lempira, donde los alcaldes de estos términos ejidales declararon dichas zonas en alerta por la sequía. (Fin)