El sector privado salvadoreño reconoce la importancia de concesionar pronto el Puerto de La Unión y, ante el llamado de alerta que hizo esta semana el gobierno de Estados Unidos sobre la manera en cómo opera la República Popular de China, reiteró su petición de que las negociaciones con el país asiático sean transparentes.

El presidente de la Fundación Salvadoreña para el Desarrollo Económico y Social (Fusades), Miguel Simán, destacó este viernes que el Puerto de La Unión Centroamericana desde que finalizó su construcción, en 2008, aún no ha logrado encontrar quien lo administre, pese a que es considerado como un “mega proyecto” que ofrecería además de un avance en el desarrollo logístico, un despegue económico nacional y la oportunidad de generar un encadenamiento de inversiones y empleos en la zona oriental del país.

La inversión

$182 Millones  Es lo que costó el Puerto de La Unión. La inversión provino de un préstamo de la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA).

“Nos preocupa pues que a lo largo de este proceso los salvadoreños le hemos perdido la pista al proceso de concesión; y a estas alturas realmente no todos sabemos qué está pasando con las licitaciones”, dijo Simán.

Para el líder de este tanque de pensamiento, el proceso de concesión de La Unión “se contaminó ideológica y políticamente”, y provocó que se perdiera el entusiasmo de los primeros interesados en operar la terminal.

“Estamos preocupados no solamente por el abandono que ha tenido el puerto (…)el proceso de concesión se contaminó ideológica y políticamente. Eso hizo que se perdiera el entusiasmo especialmente del interés de los operadores internacionales (…) es importante entonces que retomemos ese tema pero con la debida transparencia”, agregó el presidente de Fusades.

El lunes pasado, la embajadora de Estados Unidos en El Salvador, Jean Manes, expresó su preocupación por la estrategia de expansión comercial, geopolítica y militar que China Popular está desplegando en la región; e insistió en que las autoridades del gobierno salvadoreño deben exponer abiertamente qué tipo de negociaciones tiene con el país asiático, especialmente porque éste ha mostrado interés en invertir en el puerto de La Unión.

Diversas entidades gubernamentales, entre ellas el Ministerio de Economía y el Organismo Promotor de Exportaciones e Inversiones (Proesa) confirmaron que la República Popular de China está interesada en el puerto de La Unión.

Aunque Manes insistió en que “no toda inversión es buena”, los representantes gubernamentales justificaron la apertura a China con que el país necesita inversiones y empleo, no importa de dónde venga.

El presidente de la Cámara de Comercio e Industria de El Salvador (CCIES), Javier Steiner, coincidió en que cualquier negociación con potenciales inversionistas debe hacerse a la luz pública, para no dar espacio a la incertidumbre y especulación.

“En cualquier relación con cualquier país, y es lo que cuestionamos en este caso, y es que se transparente cuáles son esos términos de negociación, cuáles son esos acuerdos a los que quieren llegar y cuáles son los beneficios tangibles que El Salvador va a percibir”, aseveró el titular de la gremial de comerciantes e industriales.

La Asociación Nacional de la Empresa Privada (ANEP), ha dicho en ocasiones anteriores que “es un rumor a voces” que la concesión del puerto de La Unión ha tenido dificultades en los últimos dos años, y se han pedido varias prórrogas porque “el gobierno quiere dárselo a un concesionario chino”.

Steiner agregó que lo que temen además es que estas negociaciones estén girando en torno a los intereses nada más del partido de gobierno. “Esperamos que esos beneficios sean para el país y no para un gobierno o partido de gobierno. Queremos que haya más transparencia y más apertura en el proceso”, aseguró.

Espera

10 Años

Han pasado desde que finalizó la construcción del puerto en La Unión y las autoridades de gobierno aún no logran encontrar quien lo administre.

Años de espera

El puerto de La Unión Centroamericana fue construido entre abril de 2005 y diciembre de 2008. El proyecto, que requirió una inversión de más de $182 millones proveniente en su mayoría de un préstamo concedido por la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA), fue inaugurado hasta en junio de 2010.

Aunque la ley para concesionarlo se aprobó en septiembre del año siguiente de su inauguración, la licitación fue lanzada hasta septiembre de 2014. Inicialmente había cuatro empresas precalificadas.

Tras cuatro extensiones al plazo para presentar una propuesta, y luego de responder a cerca de 60 consultas y observaciones de las empresas precalificadas, la Comisión Ejecutiva Portuaria Autónoma (CEPA), encargada de liderar el proceso, se vio obligada a declarar desierta la licitación puesto que ninguna de las empresas presentó una oferta para convertirse en el operador de la terminal marítima. (El Salvador. Com)

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