Pese a que se han registrado bajas consecutivas en el costo de los combustibles, este alivio no se refleja en el valor de la canasta básica.

 

Debido a la proximidad de la Semana Santa, el costo de los mariscos y de buena parte de las familias de verduras, ha escalado, un comportamiento que es cíclico en temporadas especiales como la presente.

 

Los únicos precios que han observado una modesta rebaja estos días son los que corresponden a ciertos lácteos que hasta hace poco eran comercializados a la sombra de la especulación.

 

Bajas relativas se han presentado también en algunos grupos de frutas, mientras los huevos, los granos básicos y las carnes de pollo y cerdo tienen un comportamiento relativamente estable, sin sobresaltos para los consumidores.

 

El monitoreo que lleva a cabo el Centro de Estudios Económicos de la empresa privada, arroja como resultado que en la última semana la cesta de alimentos esenciales experimentó un aumento de diez lempiras en el Distrito Central y de cuatro lempiras en San Pedro Sula.

 

El referido estudio señala que en esta capital el conjunto de productos básicos tiene un costo de 5,600 lempiras con una tendencia alcista de la mantequilla, el quesillo, el tajo de res, el arroz, los frijoles, el azúcar y la pasta de tomate.

 

En la ciudad industrial, los compradores deben desembolsar unos 6,000 lempiras para adquirir los alimentos de primera necesidad, concluye el estudio realizado por la empresa privada.

 

En esta zona del país los productos que se han elevado son la carne de res, el azúcar, la yuca, la harina de maíz y algunos derivados de la leche.

 

La relación está invertida. Los combustibles, que  constituyen uno de los factores que ejercen mayor presión sobre el valor de la canasta básica, han acumulado bajas de dos lempiras; sin embargo, los consumidores no han sido beneficiados en su economía.

 

Los informes de organismos externos sitúan a Honduras como el país que tiene el costo de la canasta básica más elevado. De acuerdo con dichos estudios, en el país el grupo de alimentos primordiales cuesta entre 8,300 y 8,400 lempiras.

 

A los trabajadores que devengan un salario de subsistencia no les alcanza para cubrir el valor de la canasta básica; mucho menos al segmento de más del 60 por ciento de la población que está en condiciones de pobreza o desigualdad social.

 

En países como El Salvador, Costa Rica y Nicaragua, la canasta básica es adquirida por una cantidad entre 4,700 y 7,300, en su tasa equivalente en lempiras.