Eres de los que parece que va con prisa a todos sitios o, por el contrario, de aquellos que les pesan los pies? Aunque a simple vista sea una mera cuestión de personalidad, existe un vínculo entre la velocidad a la que caminamos y las posibilidades de sufrir demencia en edades avanzadas.

Según datos de la OMS, la demencia “es un síndrome que implica el deterioro de la memoria, el intelecto, el comportamiento y la capacidad para realizar actividades de la vida diaria, consecuencia normal del envejecimiento y que afecta a las personas mayores en su mayoría”.

Los investigadores concluyeron que un descenso progresivo de la velocidad de nuestra marcha durante un tiempo prolongado podría ser un indicio de deterioro cognitivo.

Por: Maryorie Domínguez

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here