Antonela Santiago Padilla y su pareja Víctor se conocían desde que eran adolescentes, ambos vivían en el norte de Barranquilla.

La vida los separó durante mucho tiempo, pero muchos años después, Víctor llamó para conmemorar el recuerdo de su hermano, que había fallecido. Ella comenzó a escribirle en septiembre del año pasado, y pronto su relación se hizo más fuerte y cercana.

Sin embargo, Antonela sabía que él estaba involucrado en una relación romántica con otra mujer y no quería separarlos. (bueno, no quería… no quería… pero los separo)

Victor le contaba que él y su pareja no se llevaban bien y que iban a romper, así que comenzaron su propia relación romántica en diciembre de 2017.

Con el fin de retener a Victor para siempre. Antonela, madre de un niño de 13 y una niña de 14 años, tuvo la idea jamás usada de fingir un embarazo (¡la típica de las novelas!!!)

-Mi amor, estoy embarazada. Vamos a tener un hijo juntos. Dijo Antonela.

Pero ahora viene lo bueno. La reacción del hombre ante la noticia de que finalmente iba a ser padre era tan alegre que Antonela afirma que a partir de este momento comenzó a sufrir un embarazo psicológico.

“Honestamente, todo fue como un embarazo psicológico y cuando eso sucede, tu barriga se agranda, empiezas a sentir cosas que no debes, como cuando me llamaba ‘mami’, sentí que el bebé se movía”, afirma Antonela.

“Sentí náuseas, quería vomitar, me mareaba, tenía antojos, a veces quería comer mojarra y lo compraba, todo era psicológico”.

Pero según afirman algunos familiares, Antonela engañó a su pareja y a todos los demás al llevar un almohadón debajo de la ropa y rellenarlo con trapos para que pareciera que estaba creciendo. (se acabó la psicología…)

finge-embarazo

“Cuando tuve citas con el médico, en realidad eran chequeos médicos como citología o medicina general, no chequeos de embarazo”, admitió la mujer de 37 años. “Victor a menudo me decía que iría conmigo, pero yo siempre tenía alguna excusa para evitar que me acompañe, le dije que no se preocupara, que iba con mi hermana y cosas así”.

Todo seguía viento en popa, pero los nueve meses se acercaban y Antonela tuvo que idear un nuevo plan para explicar que no había bebe.

En la mañana del 22 de septiembre, Antonela Santiago Padilla salió de su casa para encontrarse con su hermana y comprar una cuna, pañales y otras cosas para la pequeña Mariangel (así le iban a poner al bebe). Más tarde ese día, estaba programada para dar a luz. Solo que ella nunca hizo su cita, (¡y acá viene lo mejor!!!) y más tarde alegaría que fue secuestrada por hombres enmascarados que la metieron en un automóvil y cortaron a su bebé para la sustracción de órganos.

Después de ser liberada por sus captores, ella llamó a Víctor para que fuera a buscarla, y cuando le preguntó qué le había pasado al bebé, ella le dijo que los trataban los traficantes de órganos.

Pero Victor, informo a la policía e inmediatamente, es así que la llevaron al hospital para ser evaluada. Los informes posteriores indicaron que no había sufrido cortes consistentes con una cesárea forzada. Un análisis de sangre no mostró rastros de sedantes en su cuerpo, pero tampoco evidencia de que alguna vez hubiera estado embarazada.

Después de hablar con los médicos y la policía, Victor le suplicó a Antonela que le dijera la verdad, y ella ya no pudo seguir mintiendo.

“Me siento burlado, como un payaso, ¿por qué jugaste con mis sentimientos? Si no estuvieras embarazada, no iba a dejarte porque te amo “. dijo Victor, que cerró la puerta y aun no volvió.

 

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