Por considerarlos muy oportunos y de palpitante vigencia, hacemos nuestros en el espacio editorial de hoy, algunos de los criterios expresados por el historiador Nahúm Valladares y Valladares en su gustada y muy leída sección “Tegucigalpa del Recuerdo”, a propósito de los maestros:

Siempre es propicio hacer reminiscencias de aquellos maestros que en el ayer constituyeron el molde en el que se formaron generaciones que en las aulas aprovecharon sus enseñanzas y dejaron una imborrable huella en la educación hondureña.

Aquellos maestros eran de aulas y no de calles, eran educadores y no bochincheros, orientaban a los alumnos y no ocupaban sus plazas para confundir a la niñez y a la juventud.

Aquellos maestros inculcaban en los educandos los valores cívicos y nos enseñaban a respetar la propiedad pública y privada, a valorar lo que representaron en la historia del país Morazán y Valle, y no a rendirle pleitesía a Fidel Castro o al “Che” Guevara.

Con aquellos maestros aprendimos el concepto de que “el que raya pared y mesa da a conocer la bajeza en que se crió”. Su vocación de auténticos mentores hacía comprender que la escuela y el colegio eran los templos a los que se acudía a estudiar y no a perder el tiempo.

Lógicamente, no sería justo generalizar. Porque –ciertamente- todavía existen maestros que hacen de su profesión un apostolado; en especial, aquéllos que ejercen sus responsabilidades en medio de muchas limitaciones o en condiciones adversas para la adecuada práctica pedagógica. Para ellos, nuestro reconocimiento.

Lamentablemente, existen otros que se hacen llamar dirigentes que han tomado el magisterio como trinchera para luchas que están al margen del quehacer educativo, algunas de las cuales son llevadas inclusive al plano de la confrontación personal con funcionarios gubernamentales y hasta con otros directivos del gremio docente.

Son personas que, en nombre del magisterio, se enrolan en otras actividades disociadoras que le hacen mucho daño a nuestro sistema educativo, a nuestros niños y jóvenes, a los padres de familia, y al país en general.

Por eso es pertinente que tengamos presente en el recuerdo a las figuras, hombres y mujeres, que en el pasado se distinguieron por su brillante hoja de servicios para nuestra educación, y que al conocerlos nos permitió grabar para siempre en nuestra memoria sus luminosas trayectorias que se tradujeron en invaluables beneficios para quienes tuvimos el privilegio de ser sus alumnos.

Aquellos maestros tenían sueldos que hoy día resultan irrisorios.  Pero su entrega era tal que ellos mismos costeaban los gastos en la compra de materiales didácticos, cuando la autoridad educativa no ponía a su disposición lo que necesitaban para impartir sus clases.

Hubo quienes, dentro de sus posibilidades, ponían al alcance de los alumnos de escasos recursos, textos mecanografiados para facilitar la enseñanza.

Muchos han de recordar que en esa labor pedagógica, y después de impartir sus clases, aquellos maestros se retiraban a preparar lo que iban a enseñar al día siguiente.

Algunos compraban publicaciones extranjeras ilustradas, y con los gráficos de las mismas llamaban la atención de los alumnos, que disfrutaban de las enseñanzas que ellos impartían en el cumplimiento de su deber como maestros.

Eran educadores de la talla de don Pedro Nufio, Orfilia Laguna Vargas, Rubén Antúnez, Perfecto H. Bobadilla, José Vásquez, Miguel Ángel Navarro, Ibrahím Gamero, Norberto Guillén y otros insignes maestros que como faros iluminaron con la luz de sus conocimientos a miles de hondureños que, preparados en todos los niveles de la educación, han servido a la patria en diferentes aspectos de la vida nacional.

Nuestra añoranza imperecedera para aquellos maestros que cumplieron con su misión, haciendo de los estudios un verdadero crisol, para formar a la niñez y la juventud, educando en el sentido estricto de la palabra y dejando sembrada la semilla del respeto, la dedicación y el amor a la patria.El ejemplo de esos ilustres compatriotas y no otro, es el que deben seguir los maestros actuales. (FIN)

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