La operación rescate de los 12 niños y su entrenador de fútbol atrapados en una cueva en Tailandia requirió de evacuaciones escalonadas y esfuerzos agotadores. Después de días de incertidumbre ante un escenario cargado de peligro, este martes fueron liberados los últimos cuatro menores y el profesor del equipo “Jabalíes Salvajes” que, en cuestión de días, podrán regresar a casa.

Este domingo se logró la evacuación de los primeros cuatro niños y el lunes lograron salir de la gruta la misma cantidad de personas. Todo fue posible gracias a la ayuda y protección de un equipo de buzos sometidos a nadar jornadas de 11 horas para liberarlos, plan que también siguieron este martes los profesionales para rescatar a los últimos cinco integrantes del grupo.

La ruta de los héroes

  • Durante varios días se estudiaron posibilidades para llevar a cabo laevacuación.
  • Los niños se encontraban a casi 4 kilómetros de la entrada de la cueva de Tham Luang.
  • Su salida se vio imposibilitada debido a las inundaciones que dejaron recientes lluvias intensas.
  • La temperatura del agua podía variar de 22-26 grados Celsius.
  • Se requirieron tanques de oxígeno, máscaras de buceo (que cubren completamente el rostro), linternas y una soga.
  • La soga fija de 8 mm guiaba a los niños hacia la salida en medio de la oscuridad.
  • Cada niño iba acompañado de dos buzos que tuvieron que nadar durante 11 horas para liberarlos: seis horas de ida y cinco de regreso.
  • Uno de los profesionales permanecía cerca del niño y transportaba su tanque de oxígeno.
  • Cuando llegaron a los túneles más estrechos, los buzos debieron retirar sus tanques, hacerlos rodar para pasarlos y al mismo tiempo guiar al niño.

 

Los menores quedaron atrapados desde el 23 de junio. Foto: Uno TV
Por un momento se pensó en perforar la cueva.
Foto: Uno TV
90 buzos participaron en la misión, algunos de ellos voluntarios. Foto: Reuters
El buzo Saman Kunan murió mientras llevaba ayuda a los niños.
Foto: Reuters
Las familias de los niños han vuelto a sonreír al saber que han salido de la cueva. Foto: Reuters

90 buzos participaron en la misión de rescate. La mayoría pertenece a la marina tailandesa y llegaron refuerzos de diferentes partes del mundo como Reino Unido, Dinamarca, Finlandia, Australia, Estados Unidos y Canadá; varios de ellos brindaron sus conocimientos como voluntarios.

 

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