El diálogo político retrocedió. Los intentos por acercar a los actores de la crisis post-electoral parecieron avanzar después de más de una decena de encuentros.

Sin embargo, las iniciativas de consenso político cayeron esta semana y no se presume que logren ser superados los inconvenientes de inmediato.

Son tres los temas que traban las conversaciones, justamente cuando se pensaba transitar desde el pre-diálogo hasta el diálogo en propiedad: La delegación de un mediador, la naturaleza vinculante de las resoluciones y la investigación sobre la legitimidad de los resultados electorales.

La representación del ex aspirante de la Alianza, Salvador Nasralla, tiene su propia justificación en cuanto a la supuesta pretensión de los nacionalistas de monopolizar la suerte del diálogo político.

Este señalamiento crítico surge de la propuesta para integrar a una instancia superior en el diálogo al mandatario, Juan Orlando Hernández; al presidente del Comité Central, Reynaldo Sánchez; y a los ex candidatos, Luis Zelaya y Salvador Nasralla.

Un sector de la oposición considera que en ese núcleo nada más deben tomar participación los principales actores del conflicto desprendido de los comicios de noviembre.

Se agrega un obstáculo relacionado con la mediación internacional. Unos, promueven al actual facilitar de la ONU, Igor Garafulic; otros, respaldan a los ex presidentes de Costa Rica, Guillermo Solis; de México, Ernesto Zedillo; y de Chile, Michelle Bachelet.

En el ala más dura del liberalismo, se ha acusado a los nacionalistas de tener un “doble discurso” en cuanto al cumplimiento obligatorio de los acuerdos que sean adoptados en la mesa política.

El Partido Libertad y Refundación (LIBRE), no ha variado su postura. Sus líderes y dirigentes han reiterado que no quieren participar en la iniciativa para encontrar un consenso político.

Desde su punto de vista, los acercamientos promovidos por la Organización de Naciones Unidas (ONU), no tienen posibilidades de dar frutos, porque no existe voluntad sincera.

El Gobierno, a través de sus voceros, ha llamado a seguir adelante en el esfuerzo por darle forma al diálogo nacional y lamentado que no exista consciencia de unidad entre ciertos sectores de la oposición.

El Partido Nacional expuso su tesis frente al giro que ha tomado el diálogo político. La Presidencia del órgano de Gobierno considera que es un error que se pongan encima los intereses particulares, a la vez que se pronunció porque todos los partidos participen en las discusiones.

En este punto muerto entre el oficialismo y la oposición, las preguntas están dirigidas a evaluar si todavía hay materia prima para platicar, quiénes son los personajes que están boicoteando o desnaturalizando el acuerdo nacional.

 

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